08/09/2026
Hoy escuché una historia que me dejó profundamente triste y que, como profesional de la salud, considero que merece una reflexión.
Un paciente con enfermedad renal crónica avanzada, después de años de tratamientos, múltiples infecciones y agotamiento de sus accesos vasculares, se encuentra frente a una nueva posibilidad: iniciar diálisis peritoneal.
Pero hay algo fundamental: el paciente está lúcido, comprende su enfermedad, conoce las consecuencias de su decisión y ha expresado claramente que no desea continuar con tratamientos dialíticos.
No está confundido. No desconoce lo que ocurrirá.
Sabe. Comprende. Y ha decidido.
Sin embargo, se plantea esperar a que la uremia avance hasta comprometer su estado de conciencia para que, cuando ya no pueda decidir por sí mismo, sea posible colocar un catéter e iniciar nuevamente un tratamiento que él, mientras conserva su capacidad, ha rechazado.
Y ahí surge una pregunta incómoda, pero necesaria:
¿Estamos prolongando la vida… o prolongando el sufrimiento?
La medicina no puede reducir a una persona a un riñón que necesita diálisis. Detrás de ese órgano existe un ser humano con una historia, valores, límites, miedos y una idea propia de lo que considera una vida digna.
La planificación anticipada de cuidados existe precisamente para que las decisiones de una persona no desaparezcan cuando pierda la capacidad de expresarlas. Escuchar hoy su voluntad significa protegerla también mañana.
Y respetar el rechazo informado de un tratamiento no significa abandonar. Significa cambiar el objetivo del cuidado: seguir tratando los síntomas, aliviar el sufrimiento, acompañar a la persona y a su familia, preservar la dignidad y cuidar hasta el final.
Cuando continuamos intervenciones desproporcionadas únicamente porque técnicamente todavía podemos hacer algo, corremos el riesgo de caer en obstinación terapéutica.
A veces, la medicina más humana no consiste en hacer más.
Consiste en saber cuándo detener una intervención para no dejar de cuidar a la persona.
💙💜🧡
CuidArte – Cuidados Paliativos y Manejo del Dolor
“Acompañamos con el corazón, cuidamos hasta el final.”