05/09/2026
“Se lo veía bien".
“Tenía todo para ser feliz".
“¿Y por eso se suicidó?”
“Qué cobarde".
“Qué valiente".
Son comentarios que todavía escuchamos cuando alguien muere por suicidio.
Pero el suicidio no puede explicarse simplemente porque alguien “lo tenía todo” o porque desde afuera parecía estar bien. Tampoco ayuda convertirlo en una cuestión de cobardía o valentía.
Detrás de una conducta suicida existe un sufrimiento complejo que no siempre podemos ver, comprender o conocer desde afuera.
Quizás necesitamos dejar de preguntarnos qué tenía esa persona para ser feliz y empezar a preguntarnos qué dolor estaba atravesando.
Hablar del suicidio también implica aprender a hacerlo sin juzgar, sin simplificar y sin convertir una vida en una sola explicación.
Porque prevenir también empieza por cómo hablamos de esto.
💛