13/07/2026
Terapia Basada en Procesos (PBT)
En el artículo teórico de Ong et al. (2020) se expone la PBT, como una evolución de la psicoterapia cognitivo-conductual. Este enfoque propone dejar de seleccionar tratamientos únicamente a partir de diagnósticos y centrarse en los procesos que mantienen los problemas de una persona dentro de su contexto particular.
Los autores consideran que la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) constituye un antecedente importante de la PBT, debido a su énfasis en la flexibilidad psicológica. Sin embargo, señalan que la PBT es más amplia, pues puede integrar procedimientos de distintas orientaciones cuando exista evidencia de que modifican procesos clínicamente relevantes.
El artículo plantea sustituir la pregunta “¿qué tratamiento corresponde a este trastorno?” por “¿qué proceso debe modificarse, mediante qué procedimiento, en esta persona y en este contexto?”. Por ello, la intervención debe orientarse por una conceptualización funcional, los objetivos del paciente y los datos obtenidos durante el tratamiento, no por la aplicación rígida de manuales.
Entre los principales retos se encuentra la necesidad de construir una taxonomía de procesos que combine precisión, alcance y profundidad, evitando tanto la superposición excesiva entre constructos como su fragmentación en categorías demasiado estrechas. A ello se suman las limitaciones de medición, especialmente la dependencia de autoinformes poco sensibles al contexto, la dificultad para distinguir procesos altamente correlacionados y la escasa capacidad de algunos instrumentos para detectar cambios específicos producidos por una intervención.
El modelo también exige demostrar con mayor claridad qué procedimientos modifican qué procesos, en qué personas y bajo qué condiciones, lo que requiere diseños idiográficos, mediciones repetidas y análisis dinámicos. En la práctica clínica, abandonar la seguridad de los manuales incrementa la complejidad de la toma de decisiones y el riesgo de alejamiento de la evidencia, por lo que la implementación de la PBT depende de una formación sólida en conceptualización funcional, monitoreo continuo y ajuste del tratamiento basado en datos.
Se sostiene que la PBT requiere evaluación idiográfica, monitoreo continuo y ajustes basados en la respuesta individual. Su principal aportación es ofrecer un marco integrador que vincula procesos, procedimientos y resultados significativos, con el propósito de lograr intervenciones más flexibles, precisas y orientadas al bienestar de cada persona.