11/08/2026
Antes se pensaba que transitar un duelo era un proceso lineal: pasar por distintas etapas, desde la negación hasta la aceptación, como si una etapa llevara necesariamente a la siguiente.
Hoy sabemos que la experiencia del duelo es mucho más compleja.
Desde el Modelo de Procesamiento Dual del Duelo, propuesto por Margaret Stroebe y Henk Schut, entendemos que no transitamos el duelo siguiendo un orden fijo, sino que oscilamos entre dos orientaciones.
Por momentos nos orientamos hacia la pérdida: lloramos, sentimos tristeza, rabia, culpa, frustración, extrañamos y conectamos con el dolor de lo que hemos perdido.
Y en otros momentos nos orientamos hacia la restauración: retomamos nuestros proyectos, trabajamos, estudiamos, salimos con amigos, cuidamos de nosotros mismos, construimos nuevos vínculos o simplemente intentamos continuar con nuestra vida cotidiana.
Y podemos pasar de un lado al otro.
Un día puedes sentirte bien, hacer planes y disfrutar… y al siguiente volver a llorar.
Eso no significa que estés retrocediendo.
El duelo no tiene que verse como una línea recta. Es un proceso dinámico, cambiante y profundamente humano.
Habrá días más llevaderos, días difíciles y días en los que ambas experiencias aparezcan juntas.