14/05/2026
¿Te ha pasado que sientes que tu hijo tropieza más que los demás, le cuesta atarse los cordones o montar en bici parece una misión imposible? A veces, como cuidadores, nos frustramos pensando que "no presta atención", pero la ciencia nos explica algo diferente.
Estudios actuales (2025) señalan que la Dispraxia (o Trastorno del Desarrollo de la Coordinación) es un desafío en la planificación motora. El cerebro tiene la intención, pero la "orden" no llega correctamente a los músculos.
Cuidar a quien cuida también es entender esto:
Menos culpa: Entender que no es pereza ni distracción te libera de la carga de la frustración.
Más paciencia: Un niño con dispraxia necesita más tiempo y repeticiones para aprender un movimiento.
Terapia Ocupacional: Es la clave para desarrollar estrategias de compensación y mejorar su autonomía.
La paciencia y el apoyo son sus mejores herramientas. ¡Tú no estás solo en esto!
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