16/07/2026
A muchos hombres se les enseñó a ser fuertes, pero no a expresar lo que sienten.
Guardar las emociones no las hace desaparecer; muchas veces se transforman en ansiedad, estrés, enojo o tristeza.
Pedir ayuda no es un signo de debilidad. Es un acto de valentía.
Los hombres también necesitan espacios seguros para hablar sin miedo a ser juzgados.
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