05/09/2026
Una infidelidad puede doler también a los hijos. Puede
generar enojo, decepción, rechazo e incluso cambiar
profundamente la manera en que miramos a nuestros
padres.
Pero desde las Constelaciones Familiares hay algo
importante que diferenciar:
Papá como marido de mamá pertenece a la pareja.
Papá como padre pertenece al vinculo con su hija.
Y lo mismo sucede con mamá.
Cuando una hija entra en los asuntos de pareja de sus
padres, puede terminar ocupando un lugar que no le
corresponde: juzgando, tomando partido, queriendo
que se separen, que se perdonen o diciéndole a uno
qué debería hacer con el otro.
Esto no significa que tenga que callar lo que sabe,
negar lo que siente o aprobar lo que ocurrió.
Significa algo diferente:
El dolor puede ser tuyo.
La decisión sobre su matrimonio, no.
Tus padres son los adultos. Ellos tendrán que hacerse
responsables de sus elecciones, de sus errores y de las
consecuencias de lo que hagan con su relación.
Y tú puedes comenzar a salir de esa batalla.
A veces sanar el vínculo con mamá y papá no consiste
en pensar que hicieron todo bien. Consiste en poder
mirarlos como personas imperfectas, con sus propias
historias y decisiones, sin seguir cargando como hijo
con aquello que pertenece a los grandes.
Si sientes que todavía hay enojo, reclamos o cargas
pendientes en el vínculo con tus padres, en el taller
"Sanando el vínculo con Mamá y Papá" trabajamos
estas dinámicas desde una mirada sistémica.