16/05/2026
El reciente caso ocurrido en Quito volvió a mostrar una realidad que muchas veces se minimiza: la violencia y humillación dentro de los colegios.
Detrás de cada “broma” puede existir miedo, vergüenza y heridas emocionales que no siempre se ven.
Ojalá aprendamos a construir espacios donde nadie tenga que sentirse solo o humillado para encajar.