29/06/2026
A veces pensamos que nos alejamos porque “ya no sentimos lo mismo” o porque “estamos mejor solos”… pero no siempre es así. 🤍
En ocasiones, cuando alguien empieza a acercarse de verdad, también aparecen emociones que pueden sentirse incómodas: miedo a ser visto, a necesitar, a mostrar una parte de nosotros que hemos aprendido a proteger.
Alejarnos puede parecer una forma de tener el control, pero también puede ser una manera de evitar sentirnos vulnerables.
La pregunta no siempre es:
“¿Por qué estoy perdiendo interés?”
A veces puede ser:
“¿Qué parte de mí se está sintiendo en peligro cuando alguien se acerca?”
Reconocerlo no significa dejar de protegerte, significa empezar a entenderte. ✨
💭 ¿Alguna vez sentiste ganas de alejarte justo cuando alguien empezaba a importarte?