07/10/2026
Hay momentos en consulta en los que una persona puede contarme con enorme precisión todo lo que no está funcionando.
Qué hizo el otro. Qué dejó de hacer. Qué cambió. Qué volvió a pasar.
Y todo lo que está contando es cierto.
No necesito discutir con su lectura de lo que ocurre, me interesa saber qué está quedando fuera de ella.
Ahí empiezan las preguntas.
A veces pregunto por una excepción. Otras, por algo que ocurrió y pasó desapercibido. Por quién reaccionó diferente esta vez. Por qué hizo ella que antes no hacía. Por aquello que también está ocurriendo, pero que quedó fuera del relato porque toda la atención estaba puesta en el problema.
Me gusta ese momento de la terapia.
Ese pequeño silencio antes de un: No lo había pensado así...
Porque una buena pregunta puede ampliar el paisaje. Y cuando aparecen cosas que antes no estábamos viendo, también aparecen posibilidades que antes no teníamos.
Eso es parte de lo que hago en terapia: no decirte qué deberías pensar, sino ayudarte a mirar lo que está pasando desde lugares desde los que quizá todavía no lo habías mirado.
Si llevas tiempo mirando tu situación desde el mismo lugar y ya no encuentras qué hacer diferente, escríbeme por DM. Podemos empezar por ahí.