03/06/2026
Hay una pregunta incómoda que me hice este fin de semana después de dos días de depresión total: ¿Qué estoy haciendo que lo mantiene igual?
Durante estos meses de tratamiento he descubierto que intervenir la realidad no siempre implica cambiar las circunstancias...
Los efectos secundarios aparecen.
Hay semanas más difíciles que otras.
Hay noches malas.
Hay días en los que todo se siente cuesta arriba.
Y aun así, siempre encuentro un pequeño espacio donde puedo decidir cómo atravesar lo que está pasando; a veces significa buscar alternativas, a veces pedir ayuda, a veces aceptar que necesito más paciencia y a veces significa simplemente levantarme después de una mala noche e ir al gimnasio.
Los abrazos ayudan.
Los mimos ayudan.
La ternura ayuda.
Cuando el cuerpo deja de pelear consigo mismo, es mucho más fácil encontrar claridad.
El cáncer, una separación, una pérdida, un duelo, una enfermedad o cualquier momento difícil de la vida no son la vida completa, son una etapa... Y las etapas pasan.
A veces hablamos de "luchar" contra lo que nos ocurre, pero luchar implica empujar constantemente contra la corriente.
Me gusta tener una imagen más amable: Ajustar las velas, observar el viento y encontrar la mejor forma de avanzar con lo que hoy sí existe.
No eliges todo lo que te pasa.
Eliges cómo atravesar ese camino, y siempre, siempre hay opciones 🧡