Psicólogo Carlos Játiva

Psicólogo Carlos Játiva Psicoanálisis y Psicoterapia

EL PSICÓLOGO ME PXTEÓEnsayos desde una clínica sin anestesia DUELO AMANTE DE ESPINASEl otro tiene fecha de caducidad. Mu...
28/07/2026

EL PSICÓLOGO ME PXTEÓ
Ensayos desde una clínica sin anestesia

DUELO AMANTE DE ESPINAS

El otro tiene fecha de caducidad. Muerte real o simbólica, no importa, solo te queda la angustia y la soledad.

La espera jamás es recompensada. Ese quien fue, no volverá, no como fue, jamás lo es. La ilusión encriptada en el atavismo de la esperanza, solo prolonga lo inevitable, que estás solo y tu espera es inútil.

Te aferras a la rosa y al final te quedan las espinas. Te desangras de muerte, no por amor. Pierdes, no hay más, pero te albergan deseos de quietud. No es valentía, es estupidez.

Es el asco de la sublime melancolía.

Es lástima. El poeta joven y dolido sirve en la adolescencia, pero también caduca. Nadie quiere salvar a nadie.

Sufrimos porque podemos.

Te aterra la idea pueril de que nadie más podrá corresponder a tus complejos ridículos. Pero la responsabilidad es tuya si te jodes con el tiempo. Piérdelo igual ¿Qué carajo quieres hacer?

El duelo es un proceso de cinco etapas según Kübler-Ross. Pero no quieres conocimiento, te aferras a tu dolor como si mamaras de él, tu narcisismo se alimenta de ello.

Y solo esperas que algo o alguien ocupe ese hueco (ficticio, simbólico), porque solo vales cuando otro te da un valor. Por ti mismo no vales nada.

Sientes fascinación porque alguien corresponda tu sufrir con palabras vagas, sosas y vacías.

Ignoras cómo alguien llegó a tu vida y no entiendes cómo dejarla atrás. Coge toda esa basura y tírala o no lo hagas. Pero deja de manchar con tu mierdx, frente a quienes también cargan sus espinas.

Piensas en la muerte, no por amor, sino porque deje de doler. Te estas ahogando y no gritas ¿Qué mierdx quieres?

Carlos Játiva
Psicólogo





EL PSICÓLOGO ME PXTEÓEnsayos desde una clínica sin anestesia EL AMOR QUE ENVENENATu pareja no es el/la culpable, tampoco...
21/07/2026

EL PSICÓLOGO ME PXTEÓ
Ensayos desde una clínica sin anestesia

EL AMOR QUE ENVENENA

Tu pareja no es el/la culpable, tampoco es inocente, ni tan siquiera quien abriga tus ilusiones y esperanzas de salvación.

A saber, es tu síntoma. Palabra curiosa que no significa que sea el problema. Tu elección lo es.

¿Por qué estás con él/ella? Esa es la pregunta, más tus respuestas siempre terminaran romantizando ese vínculo, atravesado por palabras que conoces y no entiendes.

Amor. Termino ambiguo al que en ocasiones le sobra la última letra. Oscar Wilde fue directo e incomprendido: todo en la vida es s**o, menos el s**o, que se trata de poder (o de no poder).

Es el único sentimiento en el que elegimos abiertamente y hasta luchamos por ese quien no logra ser lo que queremos y ante quien sentimos un profundo dolor ¿el amor no debía ser felicidad?

La poesía es ridícula, prima del cine de Hollywood, nos venden humo. Lo consumismo ávidos de fantasía y tras dos horas o 2-10 minutos, excitados, retornamos la vista a la realidad frustrante.

Y buscamos nuevamente algo que nos adormile, junto a quien decimos amar, mientras en sueños desnudamos a otros. Retornado por las calles, con ese sabor agridulce del conformismo.

Curioso que tu síntoma sepa caminar, vivir, y ser fuera de ti. Aunque tus demás síntomas también lo hacen y lo ignoras.

El acto más absurdo de tu vida, será buscar que otro te de lo que tu no puedes darte y en ocasiones, hasta el onanismo fortuito podría ser más sano. Ahí terminas y te vas, no hay dramas.

Pero en el vínculo sintomático, siempre se mecerá todo lo que callas y no sanas, menos el amor.

¿Y que carajo es el amor? Si lo supiéramos, la poesía dejaría de existir. Tu amor es una mentira, no amas personas, te aferras a heridas que se sienten familiares.

Carlos Játiva
Psicólogo





EL PSICÓLOGO ME PXTEÓEnsayos desde una clínica sin anestesia LA MANO ENEAMIGAEl delicioso néctar que ahora sostienes ent...
16/07/2026

EL PSICÓLOGO ME PXTEÓ
Ensayos desde una clínica sin anestesia

LA MANO ENEAMIGA

El delicioso néctar que ahora sostienes entre las manos ¿Recuerdas la primera vez? El desagrado entremetido en el cuerpo. Pero no te rendiste, había que matar, sedar o liquidar lo que residía en tu interior.

Y el néctar era la única mano que se te tendió, ya que no podías, no aún, no nunca, enfrentar lo que sangrabas por dentro.

Ningún sentimiento es rival ante la anestesia.

Consumaste el acto, el primer quiebre con la realidad, cuando te desconectaste del mundo y conseguiste huir.

“Todo sobre las adicciones”, no podría contar la cantidad de libros que hacen referencia a ese título. ¿Los has leído? Deberías, pues hablan de ti.
Tal vez lo más importante sea comprender la función que una sustancia tiene, más que el devenir de sus efectos y controles sobre el cuerpo.

Suplir, ¿qué cosa? Aquello que faltó. Y podríamos enumerarlos, sin embargo, llegaríamos al mismo punto. Amor. Así de cursi, patético, romántico y concreto ¡Porque no se trata de ti! No de el ahora, sino mas bien, del niño/a que lo esperó, buscó y rezó, y sintiendo frío, se envolvió en la sustancia que elegiste para ya no sentir que esa cosa te faltó, y te falta aún.

Desgarradora es la abstinencia. Obligado a sentir todo lo vivido nuevamente, porque la sustancia no es una medicina. Farmakon la llaman en psicoanálisis, ambigua, el remedio que puede matar. Pero es un contratiempo, literalmente.

No te brinda una mano, te estrangula.

Nunca he escuchado de una adicción que, llegado al punto que sobrepasó todo hábito, no destruyera a su “protegido”.

Resuena irónica la más grande negación ¿Uno puede dejarlo por propia voluntad? Veamos los números. Pierdes irremisiblemente, por que la cantidad de ceros a la derecha, hace que quien se considera tan estoico, suene a ser im***il.

Pelea. Deja de amarlo, defenderlo. Y busca un vínculo real con el otro, que esa sustancia no tiene vida, solo la muerte que acecha desde su sombra.

Carlos A. Játiva
Psicólogo





EL PSICÓLOGO ME PXTEÓEnsayos desde una clínica sin anestesia VIVA EL CANIBALISMO DE UNODegústate. No con divinidad macab...
08/07/2026

EL PSICÓLOGO ME PXTEÓ
Ensayos desde una clínica sin anestesia

VIVA EL CANIBALISMO DE UNO

Degústate. No con divinidad macabra. Pero: huele tu piel, manosea tu carne, saborea tus recuerdos y mastica tu historia. ¿No puedes tragarla? ¿Y por qué la conservas?

A veces nos repudian ciertas partes, algunos retazos de lo que fuimos, y nos imponemos como Sísifo, caminar con ellos a cuestas.

¡Maldito quien te obliga a cargarlos! ¿Eres tú? Entonces suelta, cambia, elabora un nuevo significado. Y deja de mantener las partes fétidas que no te agradan de ti mismo.

En el momento en que la vida nos amarga la lengua, es cuando más la intentamos tragar.
Y el agridulce picor de la nostalgia nos invade el paladar, al no cernir bien los recuerdos: los logros que se sienten fracasos y los fracasos que se sienten una mierdx.
Resguardándolos en la boca, como un chicle que no alimenta, pero engaña a las tripas.

Una anatomía del discurso de lo que somos o representamos es necesaria. Similar a una degustación selecta, hay que ver bien que nos llevamos a la boca, qué saboreamos de nosotros, sabiendo que tú, puedes alterar el sabor de lo que dices ser a cada paso, con cada mordida.

Para ser delicioso, solo nos queda arriesgarnos a morder lo que no nos gusta, escupirlo de ser necesario, pero no dejar que esas partes maltrechas contaminen todo lo que uno quiere ser, un buen plato.

Una buena historia no carece de amargura, sin embargo, está obligado a superarla.

Con una lupa gastronómica, analiza cómo el s**o de carne, sangre, memoria, pasado y culpa, llegó a ser quien es en este momento.

¿Está sana la carne, la mente? ¿Las venas de la responsabilidad son claras? ¿Estás en buen estado? ¿Te apeteces a ti mismo?

Sazona la esencia de tu vida. El ilustre Pablo Palacios lo advertía, ser como Nico Tiberio, que relamiéndose los labios se percató que no había sentido manjar mas dulce.
De igual manera, uno tiene el deber de saborear que tan delicioso puede ser, para dejar de estar mordiendo extraños sin sabor.

Carlos A. Játiva
Psicólogo





EL PSICÓLOGO ME PXTEÓEnsayos desde una clínica sin anestesia TRASTORNADOS—Mira, un trastorno de la personalidad límite.—...
04/07/2026

EL PSICÓLOGO ME PXTEÓ
Ensayos desde una clínica sin anestesia

TRASTORNADOS

—Mira, un trastorno de la personalidad límite.
—¿Dónde? ¿Qué quiere? ¿Por qué me mira? Me está siguiendo. Sáquenme de aquí, no mejor no, no respiro.
—Y a su lado un Borderlaine. La gente los confunde, porque el segundo es de mejor cuna, extranjera.
—Mierdx, me estoy mojando con gotas de litio. ¿Tú, estas condicionado?
—Solo tengo dientes grandes. ¿Y tu ninfómana?
—Ahora es abstinente, pero se contradice, la ansiedad la desborda. Solo esperaré a que sus compulsiones me llamen.
—La vida es una jodx, y aun cuando no lloro, me siento vacío.
—Depresivo del carajx. Espera, debo lavar mis manos por catorceava vez, que ya son la dos con diecisiete minutos, cuatro segundos, y sesenta y dos mili segundos y contando.
—¿Y este enano? ¿Por qué recoje flores con sus manos amoratadas?
—Es un codependiente, ¿no ves a la histérica por la ventana de arriba?
—No puedo, me he quedado ciego de los nervios.
—Bebe un trago, no sirve para nada, pero lo que haces tampoco.
—Putx, me emperra que la ciudad no sea simétrica. Ingeniería de legos.
—Llevo mi enuresis a un nuevo record, me estoy meando.
—Salpica para allá, dicen que estas paredes son arte.
—¿Por qué, te sostiene?
—No, porque ya no existe nada que sorprenda o importe.
—Al menos somos tres, tú, yo y aquel...
—¿A quién alucinas esta vez?
—A ti creo o a él, ¿tu no me alucinas?
—No, mis dr**as solo me hacen ver mujeres desnudxs o sentirme superhéroe.
—Te voy a matar. No, te salvaré. Lloro con mis sonrisas. La desesperanza me mantiene estático. Creo que es de esas bipolaridades que vienen y van.
—Cállate ante mí. No ves que soy único. Ni Napoleón o Bolívar igualan mi porte.
—Yo quisiera ser más que este insecto, pero no lo seré, jamás.
—Quememos el mundo, mira un ave. Como te decía hagamos un viaje, me pica la axila. Me siento hiperactivo.
—Ahógate en café. Es como las pastillas pero sin prescripción.
—Mi sangre brota como margaritas de mis muñecas. Cortaré más profundo.
—Que se pudran todos los ignorantes, los libros son el único fin verdadero.
—Que se jodxn los libros, la vida no se hizo para ser una rata con lentes.
—¿Y estas letras que se mueven?
—Están quietas, pero no sé quién las puso aquí.
—He, ¿quién es el intruso? Esta es una conversación de la masa.
—¿Quién es la porquería que se cree psicólogo o filósofo, o cualquier secta de letras?
—Deja de escribirnos.
—Es un id**ta.
—¿Y para quién estará haciendo esto?
—Para otro id**ta.

Carlos A. Játiva
Psicólogo





EL PSICÓLOGO ME PXTEÓEnsayos desde una clínica sin anestesia REFLEJO DELATORCauteloso. A tientas. Del reflejo y la sombr...
02/07/2026

EL PSICÓLOGO ME PXTEÓ
Ensayos desde una clínica sin anestesia

REFLEJO DELATOR

Cauteloso. A tientas. Del reflejo y la sombra, nada puede hacerse. La única criatura evolutiva con psique y sin embargo, carece de toda importancia, pues el minúsculo acto de verse es un imposible.

Ese que ves, es irreal, su todo es invertido. Fragmentado, diría Lacan. En el estadio del espejo, cuando somos bosquejos de incierta humanidad, impera que logres (o no) asimilar las partes del yo (de ti).

Abres lo ojos y el Tú, es una mentira, mas bien, una deformación, por que estás al revés ¿Será que ahí nace la perpetua contradicción, del deseo y el no deseo que nunca se sacian?

Gran palabra: identificación. Y creemos que el otro es un uno, y somos él, siendo nosotros. Una masa de dos o más, que no pueden verse, por que no saben que no pueden.

Y empezamos a sentirnos dentro de una ficción, que es la que estructura la realidad. Por que lo real, no se puede y ni siquiera puede escribirse, solo especularse.

Arrancamos sentidos de donde podemos. ¿Quién soy? Palabra escondida en los recovecos históricos. No fuiste el primero en pensarla, todos la han definido y redefinido.

Nos acostumbramos a ver, esperando una respuesta andante o estática, pero tangible, pero no nos vemos, no completamente. Parcialmente ciegos, solos o acompañados, creyendo en el reflejo que es arena cristalizada o en un otro cristalizado.

Imitando a Gregorio Samsa, nos adjudicamos la certeza del Yo, cuando podríamos ser horrendas criaturas ¿Cómo saberlo? Y chupamos las sangre del mundo, buscando las razones para soportarlo.

Y analíticamente, te estampamos en el rostro indulgentemente, ese amorfo claro/oscuro que no ves, por que eres un boceto con nada especial. Ahora dime: ¿quién mierdx eres?

Carlos A. Játiva
Psicólogo





Hay que saber amar y saber dejar ir. La dependencia no es amor. Aprende a solar y liberarte. ❤️‍🩹👆¿Y si lo mejor es segu...
07/11/2025

Hay que saber amar y saber dejar ir. La dependencia no es amor. Aprende a solar y liberarte. ❤️‍🩹👆

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