21/07/2026
Cuando utilizamos recursos creativos en terapia, el objetivo no es crear algo perfecto ni encontrar una única respuesta o significado detrás de una creación.
En mi práctica clínica, desde la terapia cognitivo-conductual y las terapias de tercera generación, utilizo herramientas como el dibujo, la pintura, los mandalas, las pulseras, el collage o las máscaras como medios para facilitar la expresión emocional, la reflexión y la construcción de narrativas personales.
Lo importante no está únicamente en lo que se crea, sino en todo lo que ocurre durante el proceso: las emociones que aparecen, las decisiones que se toman, los recuerdos que surgen y las conversaciones que se pueden abrir a partir de esa experiencia.
El arte es una herramienta más dentro de la terapia. No reemplaza la evaluación, la intervención ni el vínculo terapéutico; acompaña un proceso con objetivos clínicos y adaptado a cada niño, niña o adolescente.
A veces, antes de poder decir “esto siento”, necesitamos encontrar una forma de mostrarlo. 🎨
Si estás buscando un espacio terapéutico para tu hijo o hija y te interesa un enfoque que integre diferentes herramientas de expresión, puedes agendar una primera consulta conmigo. 💚