30/08/2026
💶 Una empresaria de 101 años mantiene su negocio activo y revela sus hábitos diarios para una vida longeva y saludable.
Anne Angioletti reside en Nueva Jersey y continúa al frente de su propia empresa tras cumplir los 101 años de edad. Esta mujer fundó su establecimiento comercial en el año 1964 y mantiene una rutina laboral que incluye desplazamientos diarios para adquirir suministros. A pesar de haber superado el siglo de vida, sigue activa en la gestión de su negocio con una energía envidiable. Su historia destaca por la capacidad de mantener una actividad profesional exigente cuando la mayoría de las personas ya están retiradas.
La gestión de su joyería, denominada Curiosity Jewelers, requiere que la propietaria realice tareas administrativas y de atención al público de forma constante. El negocio comenzó originalmente como una tienda de regalos en la localidad de Cresskill, situada en el estado de Nueva Jersey. Angioletti compagina estas obligaciones con una rutina de ejercicio físico adaptada que incluye el uso de pesas y movimientos específicos para las articulaciones. La empresaria realiza estos entrenamientos para mantener la movilidad necesaria que le permite conducir cada día hasta Nueva York.
Su estilo de vida se basa en la moderación alimentaria, priorizando productos de calidad y el rechazo a los alimentos ultraprocesados. Su dieta diaria comienza con un desayuno de huevo, avena y zumo de naranja, seguido de almuerzos con pollo o pescado. También integra platos de la cocina mediterránea y china, manteniendo sus raíces italianas mediante el consumo de pasta fresca de forma ocasional. Entre sus hábitos destaca el chocolate y el consumo de una cerveza semanal que comparte con sus amistades durante los fines de semana.
“Creo que mi secreto es que amo la vida, soy feliz. Intento no preocuparme por el mañana”, explicó Angioletti en una entrevista concedida al sitio web Today. En otras declaraciones realizadas a través de sus redes sociales, la mujer recalca la importancia de mantenerse siempre en marcha y utilizar las pesas habitualmente.
Actualmente, la empresaria sigue acudiendo cada día a su puesto de trabajo y anima a no anticiparse a los problemas que puedan surgir. Su caso es un referente sobre el envejecimiento activo y la permanencia en el mercado laboral tras cumplir sesenta años de trayectoria ininterrumpida. La experiencia de Angioletti demuestra que la vinculación social y la actividad física son fundamentales para una longevidad saludable en el entorno profesional actual.