13/10/2026
Dormir no es simplemente estar en reposo. Mientras dormimos, nuestro cerebro atraviesa distintas fases que cumplen funciones diferentes.
Durante el sueño NREM, la actividad cerebral se organiza en ondas lentas que recorren y coordinan distintas regiones de la corteza y están relacionadas con la consolidación de la memoria. Un estudio publicado en Nature Neuroscience en 2026 encontró, además, que una mayor patología tau frontal se asociaba con una menor propagación de estas ondas y una peor retención de la memoria.
Pero durante el sueño también ocurren procesos relacionados con el mantenimiento del entorno cerebral. Otro estudio, publicado en Nature Communications en 2026, observó que tras una noche de sueño normal aparecían por la mañana mayores niveles en sangre de biomarcadores de beta-amiloide y tau que tras una noche de privación de sueño.
Estos resultados son compatibles con una mayor actividad nocturna de los mecanismos de aclaramiento desde el cerebro hacia la sangre, aunque todavía se investiga cómo funcionan exactamente estos procesos.
Dormir no es tiempo perdido. Es tiempo de mantenimiento cerebral.