11/06/2026
Cuidar también cansa. Y decirlo es importante.
Muchas personas mayores están bien atendidas gracias al esfuerzo diario de un familiar: hijos, hijas, parejas o cuidadores que acompañan, organizan medicación, ayudan en las tareas diarias y están pendientes de cada detalle.
Pero cuidar de forma continuada también puede generar cansancio físico, sobrecarga emocional, preocupación constante e incluso sensación de culpa cuando se necesita descanso.
En consulta vemos con frecuencia cuidadores que han dedicado tanto tiempo a cuidar a otros que han dejado de cuidarse a sí mismos.
Por eso es importante recordar algo fundamental: para cuidar bien, también hay que cuidarse.
Pedir ayuda, compartir responsabilidades, tener momentos de descanso o buscar apoyo profesional no es un fracaso. Es una forma de proteger la salud del cuidador y también de mejorar el cuidado de la persona mayor.
Porque detrás de muchas personas mayores bien atendidas… hay un cuidador que también necesita apoyo.