27/01/2022
Cuando no estás acostumbrado a confiar en ti mismo, mostrar autoconfianza nos parece arrogancia.
Cuando estás acostumbrado a ser sumiso y aceptar todo, mostrar asertividad nos parece una agresión.
Cuando te acostumbras a no satisfacer tus propias necesidades, pensar en uno mismo nos parece egoísta.
A lo que estamos acostumbrados no es siempre un buen punto de referencia.