17/09/2026
Los cambios forman parte de la infancia: empezar la escuela, dejar el pañal, cambiar una rutina, dormir en otro lugar…
Y aunque no siempre podamos evitar que aparezcan el llanto, el enfado o la resistencia, **sí podemos ayudar a que esos momentos sean más predecibles y seguros**.
Anticipar lo que va a ocurrir, ofrecer pequeñas opciones, mantener algo familiar o conectar antes de explicar son recursos sencillos que pueden marcar una diferencia.
No se trata de conseguir que el niño acepte el cambio sin protestar.
Se trata de que pueda atravesarlo sintiendo:
**«Sé qué está pasando. Puedo participar. Y hay un adulto disponible para acompañarme.»**
En el carrusel te dejo **4 herramientas prácticas** para esos momentos.
Guárdalo para la próxima transición que tengáis en casa.