17/07/2026
Las distorsiones cognitivas forman parte del modelo de terapia cognitiva desarrollado por Aaron Beck y hacen referencia a patrones automáticos de interpretación que pueden influir en nuestras emociones y conductas.
Todas podemos experimentar estos patrones. No aparecen porque seamos débiles o porque "pensemos mal", sino porque nuestro cerebro intenta dar sentido a lo que ocurre utilizando aprendizajes previos.
Cuando hemos vivido rechazo, invalidación, críticas o discriminación, es comprensible que nuestra mente pueda estar más atenta a señales de amenaza. En personas LGTBIQ+, las experiencias de estigma pueden influir en cómo interpretamos determinadas situaciones.
Esto no significa que los miedos de las personas LGTBIQ+ sean siempre distorsiones. Algunas preocupaciones están basadas en riesgos reales. El objetivo no es negar esas experiencias ni forzarnos a pensar de forma positiva.
El objetivo es desarrollar una mirada más flexible y preguntarnos:
"¿Estoy respondiendo a lo que ocurre ahora, a algo que viví antes, o a una combinación de ambas cosas?"
La terapia cognitiva no busca eliminar pensamientos difíciles, sino ayudarnos a relacionarnos con ellos de una forma más útil.