08/10/2026
Quizá fuiste esa niña que aprendió a adaptarse.
A estar bien.
A no pedir demasiado.
A entender a todos.
A hacerse pequeña cuando los adultos tenían problemas.
Y hoy eres una adulta que puede con todo…
pero que muchas veces no sabe decir:
“Yo también necesito.”
Hay formas de sobrevivir emocionalmente en la infancia que después se convierten en nuestra manera de relacionarnos.
No porque decidamos hacerlo así.
Porque un día fue la mejor forma que encontramos para pertenecer y sentirnos a salvo.
Mirarlo puede ser el comienzo de algo diferente.