13/09/2026
¿Te ha pasado alguna vez que tu bebé va a engancharse al pecho y, de repente... la leche sale disparada?
Eso tiene un nombre: reflejo de eyección.
Cuando el bebé succiona (o incluso cuando lo oyes llorar, piensas en él o pasa mucho tiempo desde la última toma), tu cuerpo libera oxitocina.
Esta hormona hace que las células que rodean los alvéolos mamarios se contraigan y “empujen” la leche hacia los conductos.
¿El resultado?
A algunas mujeres la leche les gotea.
A otras les sale en varios chorros.
Y en algunas ocasiones... ¡sale con tanta fuerza que acaba mojando toda la cara del bebé!
Todo eso puede ser completamente normal.
Y también es normal que no ocurra.
También tenemos que saber que cuando el reflejo de eyección es muy intenso, algunos bebés pueden:
• Soltarse del pecho.
• Toser.
• Atragantarse ligeramente.
• Tragar muy deprisa al principio de la toma.
En la mayoría de los casos no significa que haya un problema con la lactancia, pero si detectas que sí, consúltalo con tu matrona.
Solo hay que conocer lo que está ocurriendo y, si hace falta, adaptar la postura o el manejo de la toma para que ambos estéis más cómodos.
Porque muchas veces lo que más preocupa... simplemente es algo que nadie nos había explicado.
💛 En mi Preparación al Parto dedicamos una sesión completa a la lactancia, para que llegues al nacimiento entendiendo qué es normal, qué no y cómo afrontar los primeros días con mucha más tranquilidad.
Porque una buena lactancia empieza mucho antes del parto.
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