31/08/2026
Ya queda menos para el inicio de curso, y me ha apetecido compartir una publicación diferente a las que suelo hacer. Es sobre un modelo muy visual que puede ayudarnos a acompañar a nuestros hijos cuando están pasando por una dificultad, tengan la edad que tengan.
El Modelo Maudsley para familias utiliza animales para ayudarnos a identificar dos cosas:
¿cómo reaccionamos emocionalmente?
¿Y cómo acompañamos?
Porque no siempre hacemos las cosas desde el mismo lugar.
A veces el miedo de nuestro hijo despierta tanto miedo en nosotros que terminamos reaccionando como una 🪼 Medusa, dejándonos llevar por la angustia.
Otras veces podemos convertirnos en 🐔 Avestruz, evitando mirar el problema o confiando en que desaparecerá solo.
Y también podemos intentar mantenernos como un 🐶 San Bernardo: tranquilos, cálidos, constantes y disponibles, incluso cuando la situación resulta difícil.
Pero nuestras emociones no son lo único que influye. También podemos adoptar diferentes formas de cuidar.
🦘 El Canguro intenta proteger haciendo demasiado por el hijo, acomodándose a sus dificultades y evitando que tenga que enfrentarse a ellas.
🦏 El Rinoceronte intenta conseguir el cambio mediante la presión, la exigencia o los argumentos.
🐬 El Delfín busca un equilibrio diferente: acompaña, orienta y anima, ajustándose a lo que el niño necesita y ayudándole a avanzar sin hacerlo por él.
Por eso, quizá la pregunta no sea:
«¿Qué tipo de padre soy?»
Sino:
«¿Desde dónde estoy respondiendo ahora mismo?»
Porque podemos aprender a pasar de la reacción automática a una respuesta más consciente.
Menos dejarnos arrastrar por nuestra angustia. Menos evitar lo que está ocurriendo. Menos hacer por ellos lo que pueden aprender a hacer. Menos intentar forzar el cambio.
Y más San Bernardo + Delfín: calma, calidez, consistencia y acompañamiento.
No se trata de hacerlo perfecto.
Se trata de que nuestros hijos puedan sentir:
«Esto es difícil, pero no estoy solo. Y confían en que puedo hacerlo.»