24/06/2026
A veces confundimos querer con controlar, cuidar con invadir o entregarnos con olvidarnos de nosotras mismas.
Estar pendiente de todo lo que hace la otra persona, dejar de hacer tus planes para evitar conflictos o sentir que tu estado de ánimo depende completamente de cómo está el otro, puede parecer conexión… pero también puede hablar de miedo, inseguridad o dependencia.
El amor sano no te pide que desaparezcas para que la relación funcione.
No te exige vivir en alerta.
No te hace sentir que tienes que elegir entre la otra persona y tú.