06/07/2026
👑 **¿Y si Tutankamón entrara hoy en la consulta de un cirujano maxilofacial?**
Cuando pensamos en Tutankamón, todos imaginamos la famosa máscara de oro. Sin embargo, su verdadero rostro probablemente era muy diferente.
En 2005, un estudio mediante tomografía computarizada permitió analizar su momia sin dañarla. Los investigadores describieron una mandíbula retraída (retrognatia), una sobremordida marcada y otras características craneofaciales que podrían estar relacionadas con la elevada consanguinidad de la familia real egipcia.
Además, presentaba otras alteraciones físicas, como una deformidad en el pie izquierdo que probablemente dificultaba la marcha. De hecho, en su tumba se encontraron más de un centenar de bastones, lo que apoya la idea de que necesitaba ayuda para caminar.
**Curiosamente, la imagen que todos tenemos de Tutankamón está condicionada por su máscara funeraria. La prominente barba ceremonial y la idealización artística del rostro ocultan probablemente un perfil facial muy distinto del que reveló la tomografía computarizada realizada más de 3.300 años después.** La barba no se diseñó para disimular una deformidad, sino que era un símbolo de divinidad y poder reservado a los faraones.
Hoy, un paciente con una deformidad dentofacial similar podría beneficiarse de un tratamiento combinado de ortodoncia y cirugía ortognática, mejorando tanto la función masticatoria como la armonía facial.
La tecnología no solo nos permite tratar estas alteraciones, sino también comprender cómo vivieron personas que fallecieron hace más de tres milenios.
💬 **Si Tutankamón fuera tu paciente, ¿qué es lo primero que te llamaría la atención de su perfil facial?**