La Psicóloga Imperfecta

La Psicóloga Imperfecta Psicóloga Sanitaria. Experta en Autoexigencia Alta y Autoestima. Mar Giménez. Psicóloga Sanitaria, especialista en perfeccionismo tóxico y autoestima

L A N Z A R T E•  En mi reciente viaje a Madrid, estando con mis compis psicólogas, sacamos una carta del oráculo.Y la q...
17/05/2026

L A N Z A R T E•



En mi reciente viaje a Madrid, estando con mis compis psicólogas, sacamos una carta del oráculo.
Y la que me tocó fue esta: “Zambullida”.

“No te contengas. Ha llegado el momento. Ve a por ello. Lánzate al agua.”

Y sinceramente… me conectó muchísimo con mi momento vital.

Porque últimamente siento que la vida me está invitando a abrirme más.
A nuevas oportunidades.
A nuevas personas.
A nuevos lugares, planes, experiencias y versiones de mí que quizá antes habría frenado por miedo, control o necesidad de tenerlo todo claro.

Y qué curioso cómo muchas veces esperamos sentirnos 100% preparadas para dar un paso.
Como si primero tuviéramos que tener todas las respuestas, toda la seguridad y cero dudas para atrevernos a vivir algo nuevo.

Pero creo que hay etapas en las que la vida no te pide certezas.
Te pide CONFIANZA❤️‍🔥

Confianza en ti.
En tu intuición.
En que no necesitas tenerlo todo perfecto, cerrado o bajo control para empezar a vivir ciertas cosas.

Porque lanzarse no siempre significa hacer algo enorme o impulsivo.
A veces “zambullirse” es simplemente:

✨permitirte conocer gente nueva,
✨volver a ilusionarte,
✨abrirte a oportunidades,
✨viajar,
✨mostrarte más auténtica,
✨dejar de contenerte emocionalmente,
✨o dejar de vivir tan desde el miedo.

Y sí, da vértigo.
Porque lo conocido da sensación de seguridad, aunque a veces ya se nos haya quedado pequeño.

Pero hay experiencias, personas y etapas de la vida que solo aparecen cuando decides salir de la orilla.

Y quizá no se trata de controlar tanto el agua…
sino de confiar en que sabrás nadar 🤍

🫶🏻 Ojalá este sea tu recordatorio de que no necesitas sentirte completamente preparada para empezar a vivir algo bonito. A veces, las mejores cosas llegan justo después de atreverte a dar el salto.

Con amor, Mar ♡

12/05/2026

Muchas mujeres aprendimos a invalidarnos antes incluso de entender lo que sentimos.

Nos enseñaron que siempre hay alguien peor, que exageramos, que tenemos que poder con todo… y acabamos desconectándonos de nuestras propias necesidades.

Pero tu dolor no tiene que competir con el de nadie para ser válido 🤍

Te identificas? Cuéntame en comentarios 👇🏻🤎

Las emociones incómodas también merecen espacio•  Me encuentro a menudo que solemos juzgar qué emociones son “aceptables...
10/05/2026

Las emociones incómodas también merecen espacio•



Me encuentro a menudo que solemos juzgar qué emociones son “aceptables” y cuáles no.

La alegría sí.
La calma también.
Ser amable, correcta, comprensiva… por supuesto.

Pero la rabia incomodaba.
La tristeza molestaba.
Y el miedo parecía debilidad.

Aprendimos a tragarnos lo que sentíamos para seguir siendo buenas, agradables o fáciles de querer.

Y quizá por eso hoy todavía nos sentimos culpables cuando algo nos enfada, cuando lloramos más de la cuenta o cuando sentimos ansiedad y no podemos con todo.

Pero sentir rabia no te convierte en mala persona.
Sentir tristeza no significa que estés rota.
Y sentir miedo no significa que seas débil.

Las emociones incómodas no vienen a destruirte.
Muchas veces vienen a mostrarte algo que necesita atención, cuidado o límite.

La gestión emocional no consiste en no sentir.
Consiste en darte permiso para sentir sin juzgarte por ello.

Quizá la magia no está en dejar de tener emociones incómodas…sino en dejar de pelearte con ellas 🤍

Con amor, Mar ♡

autoexigencia

Muchas mujeres vivimos completamente pendientes de la aprobación de los demás…  y ni siquiera nos damos cuenta…Porque no...
06/05/2026

Muchas mujeres vivimos completamente pendientes de la aprobación de los demás… y ni siquiera nos damos cuenta…

Porque no siempre se ve como inseguridad.

A veces se ve como:
🔸 perfeccionismo
🔸autoexigencia
🔸necesidad de agradar
🔸miedo a decepcionar
🔸ansiedad cuando alguien se enfada contigo
🔸dificultad para poner límites
🔸obsesión por hacerlo todo “bien”

Y vivir así es agotador.

Porque tu autoestima depende constantemente de algo externo:
❌la opinión de los demás,
❌el reconocimiento,
❌la validación,
❌la aceptación…

Entonces acabas desconectándote de ti misma para poder encajar.

Muchas mujeres aprendieron desde pequeñas que ser queridas significaba:
✔ portarse bien y cumplir las normas
✔ no dar problemas
✔ cumplir expectativas
✔ hacerlo perfecto

Y así nace muchas veces la necesidad de validación externa: cuando sientes que tu valor depende de cuánto agradas.

Pero sanar implica empezar a construir una relación contigo donde ya no necesites demostrar constantemente que eres suficiente.

Porque tu valor no debería depender de cuántos aprueben quién eres.

🤍 Guarda este post para recordarlo.

Y dime:
¿qué parte sentiste más tuya? Te leo 👇🏻

05/05/2026

Muchas veces pensamos que la ansiedad solo existe cuando es evidente.
Cuando ya no puedes dormir, cuando el pecho aprieta o cuando sientes que te desbordas.

Pero la realidad es que, en muchas mujeres autoexigentes, la ansiedad no aparece así.

Aparece de forma silenciosa.
Sutil.
Tan integrada en el día a día… que acaba pareciendo “normal”.

👉 Está en tu mente que no para
👉 En esa sensación constante de tener que hacer más
👉 En la dificultad para desconectar sin sentir culpa
👉 En vivir en alerta… aunque no haya un peligro real

Y aquí es donde entra la autoexigencia.

Porque cuando has aprendido a exigirte tanto, a ser la “niña buena”, a cumplir, a hacerlo todo bien…tu sistema nervioso se acostumbra a vivir en tensión.

A estar siempre pendiente.
A anticiparse.
A no relajarse del todo.

Y eso, aunque no sea intenso…también es ansiedad.

Lo que pasa es que no nos han enseñado a verla así.
Nos han enseñado a aguantar, a seguir, a no quejarnos…y a normalizar lo que en realidad es una señal de que algo dentro necesita atención.

👉 No, no es “tu forma de ser”
👉 No es “que eres así de responsable”
👉 No es “que simplemente piensas mucho”

Es un cuerpo que lleva demasiado tiempo en alerta.
Y cuanto más lo ignoras, más se cronifica.
Más se normaliza.
Más te alejas de ti.

Por eso, aprender a detectarla en sus formas más silenciosas no es exagerar…es empezar a escucharte de verdad.

Es dejar de reprimir lo que sientes.
Es darte permiso para bajar el ritmo sin culpa.
Es empezar a cuidarte antes de llegar al límite.

Y si hoy, en lugar de exigirte más… empiezas a escucharte un poco mejor.

CONMIGO•  “Madrid es no tener nada y tenerlo todo.”Y creo que estos días lo he entendido un poquito más.He vuelto a una ...
26/04/2026

CONMIGO•



“Madrid es no tener nada y tenerlo todo.”

Y creo que estos días lo he entendido un poquito más.
He vuelto a una ciudad que siento muy mía.
Por historia, por raíces, por recuerdos… y por las personas que quiero y siguen aquí.

Han sido días de reencuentros, de abrazos, de conversaciones que nutren.
Días de sentir ese tipo de vínculos donde puedes bajar la guardia… y simplemente ser.

Pero también ha habido algo más.

Un día decidí hacer un plan sola. Sin prisa, sin expectativas, sin tener que encajar en ningún sitio.
Y me di cuenta de algo muy sencillo, pero muy potente: cuando el ruido interno baja… tu propia compañía deja de ser incómoda y empieza a ser hogar.

No necesitas llenar el tiempo.
No necesitas distraerte.
No necesitas a nadie para validar que el plan merece la pena.

Porque ya estás tú.

Y eso, para muchas de nosotras, no siempre ha sido fácil.
Estamos tan acostumbradas a sostener, a cumplir, a estar pendientes…que cuando nos toca estar con nosotras mismas, aparece el juicio, la exigencia, el “debería”.

Pero cuando eso se calma…descubres que puedes disfrutar de un café, de un paseo, de una ciudad entera… contigo.

Y no desde la soledad que pesa, sino desde la presencia que acompaña.

Estos días me llevo eso: el valor de los vínculos que sostienen…y el regalo de poder sostenerme también a mí.

Porque al final, quizás eso también es “tenerlo todo”.

¿Tú sabes disfrutar de planes a solas… o todavía se te hace cuesta arriba?

Con amor, Mar ♡

20/04/2026

A veces no es miedo a que algo salga mal…es miedo a cómo te vas a sentir si sale mal.

Y entonces intentas controlarlo todo.
Pero hay algo aún más incómodo…
👉 no poder controlar lo que sientes.

Porque si has sido “la niña buena”…aprendiste que todo tenía que estar bajo control.

Lo que haces.
Lo que dices.
Cómo reaccionas.
Y sí… también lo que sientes.

Como si hubiera una forma “correcta” de emocionarte.
Como si sentir demasiado fuera un error.

Y sin darte cuenta…empiezas a intentar controlar incluso lo incontrolable: tus emociones, tus pensamientos, tus reacciones.

Pero en el fondo…no es solo control.
Es miedo.
Miedo a que duela.
Miedo a no poder sostener lo que sientes después.
Miedo a arriesgarte… y perder ese “equilibrio” que tanto te cuesta mantener.

Así que te proteges.

No dices lo que sientes.
No haces lo que deseas.
No te muestras del todo.

Porque crees que si lo controlas…dolerá menos.
Pero vivir así… también duele.

✨ Sentir no es el problema. El problema es exigirte controlarlo todo, incluso por dentro.

🤍 Y si sientes que esto te está pesando demasiado…
no tienes que aprender a gestionarlo sola. Podemos trabajar juntas a bajar esa exigencia y que puedas vivir más en calma contigo misma. Si crees que ha llegado el momento de priorizarte y darte ese espacio para sanar, escríbeme por privado y te cuento cómo podemos hacerlo.

Dirección

Almería

Horario de Apertura

Lunes 09:00 - 14:00
16:00 - 21:00
Martes 09:00 - 14:00
16:00 - 21:00
Miércoles 09:00 - 14:00
16:00 - 21:00
Jueves 09:00 - 14:00
16:00 - 21:00
Viernes 09:00 - 14:00
16:00 - 21:00
Sábado 09:00 - 13:00

Teléfono

+34601235383

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando La Psicóloga Imperfecta publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a La Psicóloga Imperfecta:

Compartir

Categoría