08/06/2026
“Nada es tan difícil como no ser.”
Lo se, lo viví.
El mayor sufrimiento no proviene de lo que nos pasa, sino de lo que dejamos de ser para pertenecer, para ser amados, para no decepcionar o para encajar.
No ser uno mismo exige un esfuerzo enorme.
Exige callar lo que se siente.
Ocultar lo que se piensa.
Negar lo que se desea.
Alejarse de la propia verdad.
Y cuanto más tiempo sostenemos ese alejamiento, aparece el vacío, la ansiedad, la angustia o la sensación de estar viviendo una vida que no termina de sentirse propia.
Desde una mirada sistémica, muchas veces no solo somos por amor….. Somos también:
Por lealtad a la familia.
Por fidelidad a una historia.
Por miedo al rechazo.
Por temor a perder el vínculo.
Pero la vida siempre empuja en una dirección.
Convertirnos en quienes realmente somos.
Y quizás sanar tenga menos que ver con transformarse en alguien diferente y más con animarse, poco a poco, a ser.
Porque al final, nada pesa tanto como vivir lejos de uno mismo.
Y nada da tanta fuerza como ocupar el propio lugar.
Y ser … digno de ser.
“Lic. Marcelo Brosky”.