28/10/2026
La luz de techo no lo resuelve todo.
En una misma estancia leemos, conversamos, trabajamos, descansamos o vemos una película. Y cada actividad necesita una luz diferente.
Por eso una casa funciona mejor cuando la iluminación se reparte por capas: general, ambiental y puntual.
Más luz no siempre significa mejor luz. A menudo basta con bajar la intensidad general y añadir uno o dos puntos de apoyo bien colocados.
Esta tarde, cuando anochezca, observa tu salón: ¿qué zona queda demasiado oscura?, ¿dónde te vendría bien una luz más cercana?, ¿dependes de una sola lámpara para todo?
La luz también organiza cómo vivimos la casa.