04/08/2026
La Peste Porcina Africana (PPA) vuelve a poner de manifiesto la importancia de la vigilancia sanitaria y la bioseguridad.
Las autoridades francesas han alertado del riesgo de que jabalíes silvestres infectados puedan cruzar la frontera hacia España, una situación que obliga a reforzar la vigilancia epidemiológica y las medidas de prevención para proteger a la cabaña porcina.
La PPA no afecta a las personas ni supone un riesgo para la seguridad alimentaria, pero es una enfermedad vírica de enorme impacto para el sector porcino, con importantes consecuencias sanitarias, económicas y comerciales.
En este contexto, el papel de los veterinarios resulta esencial. La detección precoz de la enfermedad, la vigilancia de la fauna silvestre, la aplicación de estrictas medidas de bioseguridad en las explotaciones y la coordinación entre administraciones, ganaderos, cazadores y profesionales veterinarios son herramientas fundamentales para limitar la propagación del virus.
La sanidad animal constituye una pieza clave para proteger nuestro sistema agroalimentario y garantizar la sostenibilidad de uno de los sectores estratégicos de nuestro país.