04/10/2026
La idea que tenemos de Venus habla del placer, la belleza, lo gustoso, lo armónico. Lo reconocemos como una actitud disfrutona y social. El amor y las relaciones también caen dentro del ámbito venusino.
Sin embargo, la potencia venusina madura no tiene que ver con el vínculo fusionante romántico, ni con la disponibilidad sacrificada que requiere adaptarse y complacer.
Por eso, para que Venus se expanda y nos traiga creatividad y abundancia se requiere de un centro y una fuerza interna descomunal. Se necesita que nuestros impulsos agresivos no estén en defensa o desconfianza.
Es poder abrirse a esa entrega, sabiendo que el otro nos va a afectar, nos va a mover de nuestro centro. Pero confiando que hay suficiente capacidad de autosostén y regulación para no perdernos y respetar nuestro espacio y voluntad.
Todo esto cuesta de entender desde un lugar mental; sin embargo, cuando lo experienciamos desde la sensación corporal es revelador: el cuello se destensa, la mandíbula se relaja y el cuerpo se ablanda.
Y entonces te das cuenta de que otra actitud y otra presencia es posible, y ya está hecho el caminito para que haya cambios y nuevas conexiones venusinas.
El cambio se produce cuando hay integración vivencial.
Y es justo esto lo que vamos a experienciar el próximo 16 de octubre, en el taller sobre Venus de astrología vivencial.
Las plazas son limitadas, reserva tu espacio en la bio.
Te esperamos 🤎