Hello Gyn

Hello Gyn ¡Bienvenida a Hello Gyn! Soy la Dra. L de Barcelona y te presento tu espacio en Facebook e Instagra

Si tienes más de 40 y últimamente piensas: “no soy del todo yo”… quizá no estás exagerando.La perimenopausia puede empez...
05/06/2026

Si tienes más de 40 y últimamente piensas: “no soy del todo yo”… quizá no estás exagerando.

La perimenopausia puede empezar antes de lo que muchas imaginan, y no siempre llega con sofocos.

A veces empieza con ciclos más raros, peor sueño, más irritabilidad, ansiedad, cansancio o cambios en el sangrado.

Pero importante: no todo a los 40 es perimenopausia. También hay que descartar otras causas como anemia, alteraciones tiroideas, estrés crónico, falta de sueño, salud mental, anticoncepción hormonal o posparto.

Ponerle nombre a lo que ocurre no es etiquetarte.
Es dejar de pensar que “te estás volviendo loca”.

Guárdalo si necesitabas leer esto 🤍

El suelo pélvico no se “rompe” el día del parto.Pero sí puede quedar sobrecargado, débil, tenso, descoordinado o simplem...
23/05/2026

El suelo pélvico no se “rompe” el día del parto.
Pero sí puede quedar sobrecargado, débil, tenso, descoordinado o simplemente distinto después de todo lo que ha vivido tu cuerpo.

Y esto importa porque muchas mujeres llegan al postparto pensando que:

“Si he tenido cesárea, no me afecta.”
“Si pierdo un poco de p*s, será normal.”
“Si me duele al tener relaciones, ya se pasará.”
“Si hago Kegel en casa, con eso basta.”

Y no siempre.

El postparto no debería ser solo:
bebé, lactancia, peso, sueño y supervivencia.

También debería ser: cómo está tu cuerpo, cómo está tu cicatriz, cómo está tu suelo pélvico, si hay dolor, si hay escapes, si hay sensación de peso, si puedes moverte sin miedo, si puedes volver a sentirte tú.
Porque haber parido —por vía vaginal o por cesárea— es suficiente motivo para mirar tu recuperación con más cuidado.

No hace falta esperar a estar fatal.
No hace falta normalizar pérdidas, dolor o sensación de “algo baja”.
No hace falta hacerlo todo sola.

Tu cuerpo hizo algo enorme.
Ahora también merece atención.

Guárdalo para tu postparto o mándaselo a alguien que acabe de tener un bebé 🤍

¿A ti te hablaron del suelo pélvico antes de parir?

Todos los anticonceptivos hormonales actúan sobre el mismo eje. Pero no todos contienen las mismas hormonas, no todas ac...
17/05/2026

Todos los anticonceptivos hormonales actúan sobre el mismo eje. Pero no todos contienen las mismas hormonas, no todas actúan igual y no todas sientan igual.

El esquema que ves resume las principales opciones: qué contienen, qué hacen y en qué se diferencian entre sí.

Algunos combinan estrógeno y progestágeno (la píldora combinada, el anillo, el parche). Otros solo contienen progestágeno (la minipíldora, el implante, el DIU hormonal, la inyección).

¿Por qué importa esto? Porque cuando una paciente dice que "la píldora le sentó mal", lo primero que hay que entender es qué tipo de anticonceptivo era, qué progestágeno llevaba y qué dosis de estrógeno tenía. No es lo mismo, porque la respuesta individual a cada molécula varía.

Si tienes dudas sobre cuál es el mejor método anticonceptivo (hormonal o no) para ti, consulta con tu ginecóloga. Este esquema es solo a modo informativo, para que entiendas mejor lo que nosotros tenemos en cuenta.

En consulta, la mayoría de mujeres que se quejan por flujo no tiene ninguna infección.  Sé que suena contundente, pero l...
14/05/2026

En consulta, la mayoría de mujeres que se quejan por flujo no tiene ninguna infección. Sé que suena contundente, pero lo veo a menudo. Tienen un flujo: normal.

Pero la cantidad del flujo preocupa mucho, porque cuando algo cambia en tu cuerpo y no sabes qué significa, lo más fácil es pensar en lo peor. Y parece que tener flujo automáticamente es tener una infección. Y como digo, no siempre es así.
Ten en cuenta algo clave: el flujo cambia, y eso es lo normal. Con el ciclo, con las hormonas, con la edad, con la toma de anticonceptivos. Y la mayoría de esas variaciones no necesitan tratamiento --> necesitan contexto, entender.

Lo que de verdad orienta no es el aspecto del flujo. Son tres preguntas: ¿ha cambiado respecto a lo que es habitual en ti? ¿huele diferente? ¿se acompaña de picor, escozor o dolor?

Si no hay nada de eso, casi siempre tranquilizo sin más pruebas.

Pero, sí, ante la duda hay que consultar, obvio 😁

12/05/2026
El otro día vi un post: “postpartum glow up” y me quedé pensando.Rutinas perfectas.Cuerpo recuperado.Casa ordenada.Vida ...
10/05/2026

El otro día vi un post: “postpartum glow up” y me quedé pensando.

Rutinas perfectas.
Cuerpo recuperado.
Casa ordenada.
Vida aparentemente intacta.

Y yo pensé: ¿qué excusa tengo yo si mi bebé ya tiene más de 6 meses? Después empezó la comparación, claro.

Seguro que ellas se organizan mejor.
Quizá yo soy menos constante.
Debería poder con más.

Hasta que me di cuenta de algo: igual no estamos viviendo las mismas circunstancias. O igual solo estamos viendo una parte muy pequeña de la realidad de las demás.

Mi maternidad, muchos días, se parece más a esto:
café frío, comida fría, lavadoras a medias, ducha rápida, champú seco, juguetes por el suelo, ojeras imposibles, culpa, niebla mental y la sensación de que las otras madres saben algo que yo desconozco.
Y aun así, a veces siento que fracaso. No porque alguien me lo diga directamente sino porque parece que todas han vuelto a ser “ellas mismas” antes que yo.

Pero quizá el postparto no va de volver tan rápido, no? Quizá también va de aprender a vivir en una etapa donde cambia el cuerpo, el sueño, la energía, la identidad y la relación con una misma.

Cuidarse en el postparto no siempre parece una rutina perfecta de mañana.
A veces es pedir ayuda.
A veces es comer algo aunque sea de pie.
A veces es llorar por sentirte abrumada.
A veces es bajar expectativas.
A veces es entender que no estás fallando: estás criando, estás sosteniendo, estás atravesando algo enorme con los recursos que tienes.

Si hoy estás modo café frío y cero glow up: no estás sola. Te abrazo!

Hoy es el Día Mundial de la Salud Mental Materna. Y este año lo vivo distinto. Por empezar, sé cuándo es, el primer miér...
06/05/2026

Hoy es el Día Mundial de la Salud Mental Materna. Y este año lo vivo distinto. Por empezar, sé cuándo es, el primer miércoles de mayo.

Y aunque, como siempre, he dudado si compartir esto o no, al final me he decidido. Porque yo también he sido (soy) esa madre que, desde fuera, parecía que estaba bien. Que tenía un embarazo controlado. Que iba pasando etapas. Que escuchaba “todo está bien” y aun así no conseguía apagar del todo el miedo. Y, sigo sin apagarlo a día de hoy.

El postparto me ha caído como un tsunami. Nunca había sentido tanta bipolaridad en mis emociones como ahora.

Y luego está : La caída emocional. El agotamiento. No dormir durante meses. La lactancia. El duelo de no poder dar más pecho. El dolor físico. La soledad. No reconocerte en el espejo. Sentir que no llegas. Sentir que no siempre te entienden. Sentir que no tienes suficiente apoyo.

Y aun así, escuchar demasiadas veces que “es normal”. Pero que algo sea frecuente no significa que no importe.

La salud mental materna no siempre se ve como una depresión de manual. A veces es ansiedad. Insomnio. Rumiación. Pensamientos intrusivos. Alerta constante. Culpa. Irritabilidad. Desconexión. Sensación de estar sosteniéndolo todo por fuera mientras por dentro te estás rompiendo.

Desde que comparto mi experiencia con la maternidad recibo muchísimos mensajes de madres contando que también están desbordadas, solas, agotadas o sintiendo que no pueden más. Y me parece demasiado. Y me preocupa que tras ese mensaje se esconda algo más que nadie ha detectado, que nadie se ha preguntado, que todos han normalizado. Y si este post ayuda aunque sea a una persona, ya me sentiré contenta por haberlo hecho.

Porque cuidar a una madre también es cuidar a un bebé.

Si esto te resuena, no lo vivas sola. Habla con tu matrona, gine, médica de familia, psicóloga perinatal o profesional de confianza. Y si aparecen pensamientos de hacerte daño, de desaparecer o de que tu familia estaría mejor sin ti, pide ayuda urgente.

05/05/2026

Hay una pregunta que hago en casi todas las consultas. Y no, no me refiero a la fecha de la última regla, aunque esa también cae casi siempre. Me refiero a otra que, curiosamente, suele costar más responder:
Cuánto sangras con la regla?
Y la respuesta muchas veces es parecida: “Lo normal.”
“No sé… una cantidad normal creo.” “Los primeros días más y luego normal.”
Eso es lo que me decís muchísimas. Pero hoy quiero decir una cosa: detrás de muchos “yo sangro normal”, en realidad hay un sangrado menstrual abundante.
Y quizá estés pensando: “Bueno, si sangrara mucho, me daría cuenta.” Pero el problema no es un mes puntual en el que sangras más de lo habitual. El problema es cuando casi todas tus reglas son así y, aun así, las has aceptado como normales.
Porque entonces deja de parecerte llamativo. Pasa a ser simplemente tu regla de siempre. Y cómo vas a sospechar que algo no va bien si para ti eso es lo habitual? Muchas veces normalizamos lo que siempre hemos vivido. O lo que hemos visto en nuestra madre, en nuestras hermanas, en otras mujeres cercanas. Y eso construye una referencia que no siempre es la correcta.

El sangrado menstrual abundante es una de las causas más frecuentes de anemia en mujeres en edad reproductiva. Y al mismo tiempo, una de las cosas que más tardan en consultarse.

--> Así que mándaselo a esa amiga que siempre dice que “sangra normal”, pero quizá nunca se ha planteado si en realidad sangra demasiado.

Hay algo que veo bastante en consulta y que cuesta desmontar más de lo que parece: la idea de que cuanto más hacemos por...
24/04/2026

Hay algo que veo bastante en consulta y que cuesta desmontar más de lo que parece: la idea de que cuanto más hacemos por nuestra higiene íntima, mejor estamos. Más productos, más limpieza, más sensación de estar “cuidándonos”. Y, sin embargo, muchas veces es justo ahí donde empiezan los problemas.
Porque la v***a no es una zona que necesite que estemos constantemente interviniendo. Me repito, lo sé, pero es importante entender que tiene su propio equilibrio, su forma de mantenerse. Y cuando ese equilibrio se rompe -picor, escozor, molestias, cambios en olor- lo primero que solemos hacer es añadir algo más: otro gel, otra toallita, otro producto “específico”. Con buena intención, pero no con buen resultado.

No todo lo que promete “cuidado íntimo” cuida, igualque no todo lo que molesta es una infección. A veces es la piel reaccionando, a veces es la barrera cutánea más sensible de lo habitual, y muchas veces es simplemente un exceso de cosas que, en lugar de ayudar, están interfiriendo.

Por eso, antes de seguir sumando productos, tiene sentido parar un momento y mirar qué estamos haciendo. Pprque como digo siempre, menos es más.

💬 ¿Te has visto alguna vez en ese bucle de cuanto más uso, peor estoy? Te leo.

Dirección

Barcelona

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Hello Gyn publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir