15/05/2026
El cuerpo nos habla. A menudo a través de síntomas de ansiedad que pueden resultar incapacitantes si no se atienden adecuadamente.
A veces, hay experiencias que dejan al sistema nervioso viviendo en alerta constante mucho tiempo después de que el peligro haya pasado.
En este artículo de La Vanguardia Magazine, Olga Pacheco comparte cómo convivió durante años con ansiedad generalizada y crisis de pánico tras un accidente traumático en la adolescencia.
Su testimonio refleja algo importante:
🧠 Entender lo que nos pasa no siempre basta. El cuerpo también necesita aprender que ya está a salvo.
Muchas veces, la ansiedad se mantiene por patrones como la evitación, el miedo a las propias sensaciones físicas o la necesidad constante de control.
La buena noticia es que existen tratamientos psicológicos con evidencia científica que pueden ayudar a recuperar seguridad, funcionalidad y calidad de vida. 💛
Muchas gracias Olga por tu testimonio.