04/06/2026
Hoy celebramos una etapa de nuestra vida. Probablemente la más larga de todas las que recorreremos.
Una etapa de crecimiento, descubrimiento, cambios y grandes aprendizajes. Un tiempo en el que vamos construyendo quiénes somos y cómo queremos vivir.
Ser madre o padre puede formar parte de ese camino. Para algunas personas es un deseo profundo. Para otras, una decisión consciente de no recorrer esa vía. Y ambas opciones son igual de válidas.
Yo decidí no ser madre. O quizá debería decir que decidí no ser madre en el sentido más tradicional de la palabra. No ser la progenitora de un hijo.
Porque con los años he descubierto que existen muchas formas de maternar.
La mía, por elección, ha sido dedicar mi vida a cuidar, acompañar y sostener a las personas que anhelan formar una familia.
Acompañar vuestras ilusiones, vuestros miedos, vuestras pérdidas, vuestra espera y también vuestra felicidad cuando ese bebé llega.
Y de alguna manera, a través de cada una de vosotras, también he encontrado mi propia forma de ser madre.
No de un hijo. Sino de un propósito.
Y hoy, al mirar atrás, siento que no podría haber elegido un camino más bonito.
Ser madre no siempre significa tener un hijo. A veces significa dedicar tu vida a cuidar de los demás❤️
Feliz día mundial de la fertilidad✨