03/06/2022
Dejar de hacer para ser.
Hoy empieza una nueva aventura en mi vida, la cual, me gustaría compartir con todos vosotros.
Siempre he sido una persona con una gran curiosidad, la cual, me llevó a adentrarme en el mundo de la nutrición y la salud.
Hace casi 15 años que llevo como terapeuta, mi objetivo siempre ha sido poder encontrar respuestas que me llevaran a comprender y entender al ser humano en toda su complejidad (hasta ahora bioquímica), leyendo infinidad de libros y ampliando conocimientos a nivel científico para poderlos aplicar a la nutrición.
Estos últimos años han sucedido cosas en mi vida que me han llevado a valorar y reflexionar otros aspectos de vital importancia, y son los que tienen que ver con el campo emocional y espiritual.
Me he dado cuenta que necesito parar, hacer un cambio, y vivir una aventura y experiencia de vida que me permita conectar plenamente, renovarme , transformarme, saliendo del caos y del ritmo de vida acelerado en el que nos vemos inmersos.
He decidido dejarlo todo, coger una mochila y viajar por el mundo con la única expectativa de superarme a mí mismo, y así poder trascender miedos y limitaciones, conocer otras culturas, personas y fluir en la magia de la vida, que es estar viviendo el presente exclusivamente.
Poder trascender el sufrimiento que generan los apegos (a las cosas materiales, a las personas, al éxito y reconocimiento profesional, etc…).
Sentía que estaba inmerso en una forma de vida estancada y no sabía porque, y por fin he descubierto lo que mi alma realmente necesita.
Hasta hace poco no sabía que parte de mi sufrimiento venía de una alta sensibilidad no expresada, reprimida, porque parece que en este mundo de locos si muestras esa bella parte acabas sufriendo o pasándolo peor…
Uno de los motivos por los que he decidido irme a la naturaleza, un lugar donde nunca debería haberse apartado el ser humano, nos da paz, tranquilidad, Salud, bienestar y una calidad de vida que solo aquel que vive o está en contacto directo con ella puede valorar.
Dicen que los andes son mágicos, y que cruza 7 países increíblemente bonitos…
“Fluir en la vida con lo que el destino nos depare, sin control, sin miedo”