18/05/2026
Vivimos en una sociedad que premia ir rápido, producir más y no parar nunca. Pero ¿qué consecuencias tiene realmente vivir así?
Reflexionamos sobre el ritmo de vida acelerado, el impacto en nuestra salud emocional y cómo aprender a bajar el ritmo también es una forma de cuidarnos.
Parece que vivir en modo rápido da prestigio, pero el cuerpo y la mente no opinan lo mismo. Una psicóloga explica por qué es necesario parar hoy en día, recobrar la calma