14/10/2026
Cuando tienes hinchazón, gases, digestiones pesadas o reflujo, es muy tentador empezar a buscar qué alimento es el culpable.
🤔 ¿Será el gluten?
🤔 ¿Los lácteos?
🤔 ¿Necesito probióticos?
🤔 ¿Debería eliminar las legumbres?
Y mientras buscas qué quitar, muchas veces nos olvidamos de revisar algo mucho más básico: cómo estás comiendo 🍽️
Porque puedes tener una alimentación estupenda sobre el papel y, aun así, comer deprisa, llegar con muchísima hambre, picar constantemente o cenar justo antes de acostarte.
Por eso, cuando trabajo síntomas digestivos en consulta, antes de complicar las cosas me gusta revisar las bases.
👉🏼 Cómo comes.
👉🏼 Cuándo comes.
👉🏼 Qué cantidad estás comiendo.
👉🏼 Si tus platos realmente te sacian.
👉🏼 Y, por supuesto, qué síntomas tienes y qué puede haber detrás de ellos.
Porque mejorar tu salud digestiva no consiste en eliminar alimentos sin criterio ni en acumular suplementos.
Consiste en entender qué necesita tu sistema digestivo y trabajar desde ahí ☺️
En este carrusel te dejo algunos de los primeros hábitos que puedes revisar. Guarda la guía de la última diapositiva porque te puede ayudar mucho a la hora de montar tus platos.
💬 Y cuéntame: ¿qué es lo que más notas después de comer: hinchazón, gases, pesadez o reflujo?
Si llevas tiempo conviviendo con síntomas digestivos y quieres que valoremos tu caso de forma individual, escribe LLAMADA y agenda tu sesión de valoración conmigo.
Veremos qué está pasando, qué necesitas y cómo podemos trabajarlo juntas.