25/06/2026
Vivimos en una época en la que tenemos acceso a más información sobre salud que nunca.
Sabemos qué alimentos deberíamos comer, cuánto deberíamos movernos, cómo deberíamos dormir, qué suplementos tomar o qué hábitos incorporar a nuestra rutina.
Sin embargo, para algunas personas, toda esta información puede acabar convirtiéndose en una nueva fuente de estrés.
A veces, el deseo de hacerlo todo bien genera frustración, culpa o la sensación de estar siempre llegando tarde a una lista interminable de recomendaciones.
La información es valiosa, pero solo cuando podemos integrarla de forma realista en nuestra vida.
En este vídeo reflexiono sobre cómo la búsqueda de la salud puede transformarse en una forma de hiperexigencia y comparto algunas claves para salir de ese bucle.
Porque la salud no consiste en hacerlo todo perfecto. Consiste en encontrar un equilibrio sostenible que nos ayude a vivir mejor.