11/07/2021
HAMBRE EMOCIONAL
En el último post hablamos de cómo desde bien pequeñitxs fuimos desconectándonos de nuestro termostato interno que nos indicaba cuándo comer y cuándo parar. Pero esto no queda aquí, conforme vamos haciéndonos adultos seguimos creando más asociaciones entre la comida y nuestras emociones. ¿Sabéis cómo?
Pues muy fácil 🤓🤓 mi cerebro hace lo siguiente:
- Detecta una emoción: por ejemplo, tristeza o ansiedad.
- En ese momento se le ocurre hacer algo: por ejemplo, comer chocolate (pon aquí tu producto fetiche, patatas fritas, golosinas, galletitas…).
- Y obtiene un RESULTADO: mejoro, me siento más aliviada, más satisfecha.
Y mi cerebro dice “apúntate esto que me ha sentado genial y cuando volvamos a tener esa emoción o un malestar general, tiraremos del chocolate”.
Así que, cuando te sientas mal, el ordenador de tu mente hará un “control-buscar” ¿qué me hace sentir bien?” y qué aparecerá “Ah! chocolate!” y tu mente te pide chocolate. En este caso no es hambre física sino hambre emocional. No es tu cuerpo el que te pide chocolate, es un impulso mental. Y el comer ante emociones se acaba convirtiendo en un hábito cuanto más lo repitamos. Estará entre los primeros resultados de tu búsqueda, como en Google cuando buscas algo, no?, te saldrá en negrita “visitaste chocolate hace menos 24 horas”.
Mi cerebro no quiere gastar energía, el 25% de mi energía se va al cerebro. Si ya ha encontrado una solución no va a gastar energía en buscar otra, cuantas más acciones automáticas hagamos, cuantos más hábitos tengamos, el cerebro más energía ahorra para poder así atender todas las demandas cambiantes de nuestro entorno, familia, trabajo y demás exigencias de nuestra vida estresada.
Vale, muy bien, ¿Y qué hacemos con este hábito de comer sin hambre? ¿Cómo salimos de aquí?
Y aquí entramos en el punto de la CONSCIENCIA 👉 ¿Y si la solución pasara por cultivar la presencia, la atención plena o mindfulness? ir cultivando y fortaleciendo nuestra capacidad de estar con lo que hay, sensaciones, emociones... reconociéndolas y manejándolas de una manera más sana y amable.
Descúbrelo con nuestros cursos de Mindful Eating (Alimentación Consciente) con el programa Atrévete.