23/09/2026
El diagnóstico precoz es la mejor medicina. Y en el cáncer de próstata, hay una prueba muy sencilla que puede marcarlo todo.
Se recomienda empezar las revisiones a partir de los 50 años, una vez al año. ¿En qué consiste?
Una visita al urólogo para hablar de la calidad de la micción y un análisis de sangre para medir el PSA, el antígeno prostático específico, una sustancia que fabrica la próstata y que aumenta cuando algo no va bien.
Un PSA elevado no significa necesariamente cáncer. Puede ser una próstata grande, una prostatitis, o incluso un traumatismo.
Pero hay que investigarlo. Porque si hay algo, cuanto antes se detecta, mejor.