11/09/2026
🫀 Si tienes fibrilación auricular y una miocardiopatía, ¿hay situaciones en las que merece la pena plantear una ablación antes?
Sí. Pero no por el simple hecho de tener una miocardiopatía.
Hay situaciones en las que puede interesarnos no esperar a ir probando un antiarrítmico detrás de otro:
Por ejemplo, si pensamos que la propia FA está contribuyendo a que el corazón funcione peor, si mantener el ritmo sinusal es especialmente importante o si las opciones farmacológicas son limitadas o mal toleradas.
Y también importa cuándo actuamos: una FA paroxística con una aurícula poco remodelada no plantea el mismo escenario que una FA persistente de años de evolución con una aurícula muy dilatada.
Pero la otra mitad de la conversación es igual de importante: qué podemos esperar después de la ablación.
En algunas miocardiopatías —especialmente en la hipertrófica—:�— puede haber más recurrencias;�— puede ser necesario más de un procedimiento;�— algunos pacientes siguen necesitando antiarrítmicos;�— y una ablación exitosa no significa necesariamente poder retirar la anticoagulación.
Por eso, antes de una ablación no me interesa solo responder “¿se puede hacer?”, sino algo más útil:
¿qué queremos conseguir, qué probabilidades tenemos de conseguirlo y qué tratamiento probablemente seguirá necesitando esa persona después?
⚡ En el próximo Reel cambiamos de miocardiopatías a canalopatías: fibrilación auricular en síndrome de Brugada, QT largo y otras arritmias hereditarias.
Porque ahí incluso algunos fármacos habituales para tratar la FA pueden cambiar.
Si conoces a alguien con FA y una cardiopatía genética, envíale este Reel y sígueme para continuar la serie.