24/03/2020
Me llena de orgullo ver personas tan mayores y apasionadas por la Optometría y la Terapia Visual, algo tan desconocido aún por la sociedad. Pero está claro, que cuando dedicas el tiempo y tú vida a lo que amas el tiempo pasa de otra manera
En estos días tan complicados y llenos de malas noticias, nos gustaría compartir con vosotros la noticia entrañable de un ejemplo de pasión por la profesión de Optometría.
Se trata de Daniel Nast, un optometrista norteamericano que empezó a trabajar cuando aún no se habían inventado las lentes de contacto actuales; y hoy a sus 100 años sigue ejerciendo con orgullo su profesión.
Daniel descubrió la optometría de niño, cuando a los 8 o 9 años se le emborronaban las palabras de los libros y no podía entender lo que decían. Entonces acudió a un optometrista que le puso a hacer Terapia Visual y solucionó su problema (probablemente de Insuficiencia de Convergencia). Daniel dice que esto le causó una impresión profunda, se dio cuenta de que esta es una profesión que vale la pena.
Cuando le preguntan por qué sigue trabajando a sus 100 años, dice que cuando te gusta lo que haces, nunca sientes que tienes que ir a trabajar. Daniel explica que no ve ningún impedimento en seguir trabajando a cualquier edad, siempre que el profesional realice formación continuada para mantenerse al día en sus conocimientos y con las nuevas tecnologías. Y cree que “si un optometrista consigue hacerlo, puede sentirse orgulloso de ello”.
Daniel dice que, mientras pueda, seguirá trabajando porque lo disfruta; pero, sobre todo, porque sabe que está ayudando a la gente y eso es lo verdaderamente importante.
Ver a Daniel en la fotografía adjunta, explicando el funcionamiento de un cordón de Brock es digno de admiración.
Mucho ánimo para estos días difíciles, y los que quedan por venir.
Un saludo,
Guillermo Bueno del Romo MSc PhD y Teresa Matilla Rodríguez MSc
Optonet (Formación Continuada en Optometría)
(Noticia de https://optonet.es/)