27/09/2026
Justo en pleno año caótico del COVID decidí embarcarme en otro máster. Esta vez, en Dermocosmética y Formulación.
Por aquel entonces ya llevaba 10 años dedicándome a la medicina estética, pero sentía que había un área en la que quería profundizar mucho más: la piel y todo lo que hay detrás de una buena formulación cosmética.
Quería entender mejor los activos, sus concentraciones, cómo combinarlos y, sobre todo, tener más criterio a la hora de recomendar una rutina a mis pacientes.
Y así empezó una etapa de muchísimo estudio que, seis años después, sigue formando parte de mi manera de trabajar.
Hoy, esos conocimientos, unidos a la tecnología (como Observ 520 ), me ayudan a elegir tratamientos cada vez más precisos y a acompañarlos de una cosmética bien indicada.
Porque el criterio también se construye con años de experiencia y formación constante. 🤍
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