09/08/2026
La relación de Žižek con los chistes bien puede llamarse “de transferencia”. Eso quiere decir que no solo le gustan, sino que los usa para pensar, que le permiten encontrar algo de su filosofía; en fin, están sujetos a efectos de verdad. Esto es lo que define la transferencia, como tipo de vínculo, más que una cuestión afectiva.
Freud tenía un lazo de transferencia con Goethe, así como Lacan lo tenia con la filosofía. Es curioso, si un analista está en transferencia con el psicoanálisis, no piensa nada muy interesante, se queda diciendo siempre lo mismo, la transferencia es para salir del psicoanálisis y dar un paso hacia otro lugar, otro discurso, para descubrir la verdad de la propia posición.
Este libro es una maravilla. Es una colección de artículos sobre el pensamiento de Žižek en la que, cada uno, lleva un texto de Žižek respondiendole al autor. No se trata de artículos elogiosos ni de respuestas complacientes. Es un excelente de lo que se espera del trabajo de una transferencia.
Antes que para unirse, la transferencia es para separarse. Žižek responde, se dice, como quien dice “interpreta” (como lo haría un analista con la demanda). Žižek opone a la transferencia su interpretación sobre lo que dicen de él y, como se imaginarán, a veces hasta dice lo contrario.
Este es un libro genial para quienes quieran introducirse en el modo de pensar de Žižek, en su mundo. Al igual que César Aira, Žižek es de esos tipos que no se sabe cuántos libros tiene ni cuántos está escribiendo en este momento.
Es lo de menos, porque son escritores que reformularon la idea de escribir, cada uno en su campo.
Recomendadísimo.
Ediciones Godot