02/10/2026
Imagina una ola que se cree sola. Vive con miedo, compite con las demás, teme el momento de romper… y nunca descubre que está hecha de océano.
Esta semana publico dos textos que van juntos.
🌊 En el primero, Despertar del trance de la separación, reflexiono sobre lo que hemos construido desde ese olvido —las escalas sociales, los privilegios, unas leyes que todavía protegen más la propiedad que el derecho a un techo— y también todo lo que ya hemos madurado. Y escucho a quienes, en todas las épocas y culturas, despertaron y volvieron para contarnos lo que vieron. De Rabia al-Adawiyya, con su antorcha y su cubo de agua, a Juliana de Norwich con su avellana.
🔥 En el segundo, El fuego que nos une, recojo esa idea y la bajo al cuerpo: la compasión como brasa, el calor que irradia un corazón abierto, lo que apaga la llama y una práctica sencilla para llevar la amabilidad a la vida cotidiana.
Una pregunta para acompañarte: ¿recuerdas algún momento en que sentiste que no había separación?
Te leo en los comentarios 💛
👉 Parte 1: https://luzvictoriaarango.substack.com/p/el-fuego-revolucionario-de-la-amabilidad?utm_source=share&utm_medium=android&r=90nb7o
👉 Parte 2:
https://luzvictoriaarango.substack.com/p/el-fuego-revolucionario-de-la-amabilidad-24f?utm_source=share&utm_medium=android&r=90nb7o
Cultura Del Cuidado