15/07/2021
El verano es época de playa. El mar es un lugar perfecto para combatir el calor del verano. Además de ser un sitio ideal para practicar deporte. Sobre todo la natación, pues el mar son aguas abiertas que cambian el escenario de la piscina convencional.
Nos vamos a detener en la natación, y los beneficios que nos va a aportar nadar en aguas abiertas, frente a su práctica en confinadas.
Antes de nada, es necesario que tengamos muy presente que nadar en aguas abiertas es muy distinto a hacerlo en una piscina. Ante todo, el mar es un entorno vivo, que varía con el paso del día, y por ello es necesario que, o practiquemos la natación en una zona controlada, o que si lo hacemos en mar abierto, seamos bastante experimentados en natación.
Además de ser expertos nadadores, es necesario que tengamos una buena forma física previa, pues el agua del mar es mucho más bravo que el de una piscina. Existen olas, corrientes… y demás accidentes que en la piscina no tienen lugar, por ello es necesario que tengamos fuerza y resistencia para poder lanzarnos a nadar en aguas abiertas.
Por ello es importante que antes de hacerlo, sepamos nuestras posibilidades y los riesgos que conlleva salir a nadar a mar abierto. Hacerlo siempre en un día en el que las aguas estén calmadas y la visibilidad sea buena. Si no es así, lo mejor es no arriesgarnos para no correr ningún peligro.
Junto a esto, antes de salir a nadar, es importante que nos preparemos, y por ello el equipamiento adecuado como las gafas es necesario. Además, es aconsejable calentar las articulaciones antes de lanzarnos a las aguas abiertas del mar. Por ello siempre recomendamos que llevemos a cabo algunos ejercicios previos de calentamiento.
Una vez hayamos tenido en cuenta estas medidas de prevención y precaución para no correr riesgos al salir a nadar al mar, lo ideal es que tengamos muy presentes los beneficios que nos va a aportar salir a nadar a aguas abiertas.
En primer lugar, las corrientes, las mareas, las olas, los vaivenes que nos dará el agua… Son algunas resistencias que nos vamos a encontrar cuando nos lancemos a nadar en aguas abiertas.
Estas resistencias, lo que nos van a proporcionar es un mayor desempeño a la hora de nadar. La acción muscular será mayor, y con ello el entrenamiento y los efectos que vamos a conseguir con él. Nadar en aguas abiertas, nos ayudará a entrenar y poner a trabajar mucho mejor los músculos y articulaciones del cuerpo.
Junto a esto, debemos tener presente que al suponer un mayor trabajo muscular, la fatiga aparecerá antes que al nadar en una piscina. Por ello es necesario que sepamos que a veces no nos debemos alejar mucho de la costa. No olvidemos que este trabajo más elevado, también nos servirá para consumir más calorías que al nadar en una piscina.
En segundo lugar, vamos a destacar que las articulaciones y los músculos, al nadar en agua salada, correrán menos riesgo de lesionarse por el ejercicio y el estrés que éste le supone, puesto que el impacto es menor que en el aire convencional, pues el agua hace las veces de amortiguador. Pero al ser agua salada, la densidad de la misma es mayor aún, y con ello los riesgos de lesión se minimizan.
Por esto, a causa del poco riesgo que conlleva, es una actividad que puede llevar cualquier persona de cualquier edad.
Otro beneficio que no podemos dejar de lado es que la sensación de libertad al nadar en el mar es mucho más alta que al hacerlo en aguas confinadas. Nadar en el mar es una buena actividad que ayudará a mejorar nuestro estado de ánimo, pues nos ayudará a combatir el estrés y sentirnos mucho mejor, pues la sensación de libertad y relajación es una de las más altas.
Los beneficios psicológicos de nadar en el mar, son literales, y es que no solo es debido a la sensación de libertad a la que nos referíamos, si no que además se debe en gran medida a las sales minerales que nos penetrarán a través de la piel en el organismo. El agua del mar es muy nutritivo, y nos aporta sales minerales que el organismo necesita para su correcto funcionamiento.
Otro beneficio de nadar en aguas abiertas es que la temperatura del agua nos ayudará a encontrarnos mucho mejor en los días cálidos del verano. El agua del mar nos ayudará a equilibrarnos a nivel de temperatura, y evitar así golpes de calor que pueden dañar nuestra salud y poner en riesgo nuestras vidas.
En último lugar, nos vamos a centrar en un punto que tiene mucho que ver con la sal que el agua del mar contiene. Se trata de la densidad del agua. El mar tiene el agua mucho más densa que la piscina. Esto hace que el agua del mar nos ofrezca una resistencia mayor que el agua de una piscina.
Esta resistencia lo que hará es que seamos capaces de flotar con más facilidad, y con ello nos sea más fácil mantener la postura mientras nadamos. Esto hará que la colocación de la columna sea mucho más correcta y precisa, para así no hacernos daño en esta parte del cuerpo al desplazarnos por el agua nadando.
De este modo, podremos realizar una de las actividades más completas para trabajar el cuerpo y mantenernos activos.
Nadar en el mar es una de las mejores actividades que podemos hacer en vacaciones, y es totalmente recomendable para todo tipo de personas.
Para cualquier duda, aclaración o consulta, nos encontrarás donde siempre:
👐 Ugarte, 5 48004 Otxarkoaga, Bilbao
📞 622 054 451
✉ [email protected]
Centro de Fisioterapia FISIOBARRI, profesionalen ESKUETAN