07/09/2026
Son las diez y media de la noche. Has terminado de trabajar, pero todavía respondes un mensaje. Después miras el correo. Luego aparece un vídeo sobre cómo dormir mejor, otro sobre productividad y uno más sobre cómo aprovechar las mañanas.
Incluso descansar parece algo que deberíamos hacer mejor.
Byung-Chul Han llamó “sociedad del cansancio” a una cultura en la que ya no hace falta que alguien nos obligue permanentemente desde fuera: hemos aprendido a exigirnos desde dentro.
El problema no es querer mejorar. El problema aparece cuando el “puedes” se convierte en “deberías poder”.
Si puedo entrenar, debería entrenar. Si puedo formarme, debería hacer otro curso. Si puedo ser más productivo, no debería perder el tiempo. Y si estoy cansado, quizá sea porque no sé organizarme bien.
Entonces respondemos al agotamiento con más exigencia.
La investigación actual no “demuestra” a Han, pero sí documenta fenómenos que dialogan con su diagnóstico: intensificación del trabajo, tecnoestrés, dificultad para desconectar y un aumento de distintas dimensiones del perfeccionismo en universitarios a lo largo de las últimas décadas.
Y hay una idea que merece ser rescatada: quizá descansar no tenga que justificarse siempre porque mañana vayamos a rendir mejor.
Quizá algunas partes de la vida necesiten no servir para nada.
Nuevo artículo en el blog: La sociedad del cansancio, leída desde la psicología clínica.
https://bravodemedina.com/la-sociedad-del-cansancio-por-que-vivimos-agotados-y-nos-exigimos-tanto/