26/03/2024
En una de mis últimas investigaciones, esta vez en Suances (Cantabria) me encontré por casualidad con el certificado de defunción de un tal G. W. Harrison, súbdito inglés miembro de la R.A.F.V.R. (Reserva de voluntarios de la Real Fuerza Aérea Británica). Identificado con el número 102093, pocos datos más se incluían en una inscripción muy escueta que solo daba cuenta de las circunstancias del fallecimiento: su cadáver se encontró flotando en Puerto Calderón (Cantabria) y la autopsia apuntaba al ahogamiento como causa de la muerte. Además, la partida indicaba que se le enterró en el Cementerio de Bilbao.
Haciendo búsquedas online pude descifrar la identidad y la historia de este inglés llamado Graham William Harrison. Su propio hijo Michael la cuenta en la página web wartimememoriesproject.com, donde aporta una fotografía de la tripulación del Escuadrón 235 al que pertenecía su padre (no se indica quién de todos ellos es Graham) tomada 8 meses antes de su muerte, y otra fotografía de la sepultura original de Graham en el Cementerio Británico de Bilbao.
Michael cuenta que su padre falleció el 20 de abril de 1944 cuando su avión se hundió en el mar a 20 millas de la costa cántabra. Su cuerpo fue recuperado por un pescador el 2 de junio de 1944 y enterrado cuatro días después en el Cementerio Británico de Bilbao, que ya ocupaba su nuevo emplazamiento en Loiu (Bizkaia). Esta reubicación del camposanto se produjo en 1929, ya que hasta ese año y desde 1770 aproximadamente, el Cementerio Británico se encontraba en la zona que antiguamente se conocía en Bilbao como "Los Siete Árboles" y que actualmente se llama, precisamente haciendo alusión a ese cementerio que hubo, "Campa de los Ingleses". No es una zona de Bilbao alejada ni desconocida: es donde hoy en día se ubica el Museo Guggenheim.
"El cuerpo del piloto, el Sargento Jones, no fue recuperado, aunque se vio a ambos escapar del avión [...] La inteligencia alemana desde Madrid informó a Berlín sobre el derribo de aviones británicos [...] Probablemente ambos murieron poco después del accidente en un agua tan fría", cuenta su hijo Michael.
El cuerpo de Graham se repatrió en los años cincuenta a Reino Unido.