08/08/2026
👓 No son los hechos los que nos hacen sentir… sino las gafas con las que los interpretamos
En consulta usamos una metáfora muy sencilla.
Les digo a mis pacientes que nuestra mente es como si llevara unas gafas. Cuando esos cristales están limpios, vemos la realidad de una forma bastante objetiva. Pero cuando están sucios por el miedo, las experiencias pasadas, las inseguridades o las creencias que hemos ido construyendo, dejamos de ver las cosas tal y como son.
Y aquí ocurre algo muy importante:
🧠 No son los acontecimientos los que generan nuestras emociones, sino la interpretación que hacemos de ellos.
Es decir, pensamiento → emoción → conducta.
Si pienso: "Seguro que me va a salir mal", probablemente sentiré ansiedad y terminaré evitando intentarlo.
Si pienso: "No me ha contestado porque ya no le importo", es posible que aparezcan tristeza, miedo o enfado, aunque esa no sea la verdadera explicación.
Si pienso: "He cometido un error, soy un desastre", lo más probable es que sienta culpa, vergüenza o frustración.
Las distorsiones cognitivas funcionan precisamente así: deforman la realidad y hacen que nuestras emociones sean mucho más intensas de lo que la situación realmente justificaría.
Lo curioso es que, cuando llevamos mucho tiempo con esas "gafas", dejamos de darnos cuenta de que las llevamos puestas. Pensamos que estamos viendo la realidad, cuando en realidad estamos viendo nuestra interpretación de ella.
💜 En terapia no buscamos convencerte de que todo es positivo ni eliminar las emociones desagradables. Lo que hacemos es limpiar esas gafas, cuestionar esos pensamientos automáticos y aprender a interpretar las situaciones de una forma más equilibrada.
Porque cuando cambias la forma de interpretar lo que ocurre…
✨ también cambia la forma en la que te sientes y, en consecuencia, la forma en la que actúas.
Recuerda: los pensamientos no son hechos; son hipótesis que tu cerebro construye. Y, como cualquier hipótesis, pueden estar equivocadas.