18/03/2026
Hay un hábito común que muchas personas hacen a diario sin darse cuenta... carraspear.
Puede parecer inofensivo, pero no es así.
Cuando carraspeas, generas un golpe brusco entre las cuerdas vocales. Ese impacto repetido daña el tejido y puede favorecer la irritación o la inflamación.
Además, esto nos suele llevar a un círculo vicioso. Carraspeas porque notas molestia, ese carraspeo genera más irritación y esto te provoca de nuevo la necesidad de carraspear.
Si esto te ocurre, toma acción y en lugar de carraspear, bebe algo de agua. Es la mejor forma de lubricar tus cuerdas vocales y ayudar a movilizar la mucosidad de forma natural.
Hábitos como este pueden marcar una diferencia en tu salud vocal.
Y a ti, ¿te pasa que necesitas carraspear con frecuencia?