03/06/2026
Estimada comunidad de Alma:
Después de más de doce años y medio de trayectoria compartida, ha llegado el momento de cerrar las puertas del espacio físico de Alma.
No ha sido una decisión sencilla. Alma ha representado mucho más que un centro de psicoterapia: ha sido un lugar de encuentro, aprendizaje, vínculo, búsqueda, procesos terapéuticos, despedidas y profundas transformaciones. Entre estas paredes se han acompañado terapias individuales, grupales y de pareja; se han formado doce promociones de Psicoterapia Corporal dentro de la Psicología Humanista; han surgido amistades, proyectos y cambios vitales significativos para muchas personas… y también para mí.
Alma me ha acompañado en mi crecimiento tanto profesional como personal. Cuando inicié este proyecto estaba finalizando mi formación en T.C.I.; posteriormente llegaron nuevos aprendizajes, formaciones, supervisiones, procesos personales y experiencias que ampliaron mi mirada y mi manera de acompañar. Asimismo, la vida transitó por este espacio con toda su intensidad: vínculos, pérdidas profundas, amores inesperados, enfermedad, duelos, cambios y nuevos comienzos.
A lo largo de estos años he tenido el privilegio de conocer a personas extraordinarias, maestras y maestros que dejaron una huella importante en mí, alumnado comprometido, pacientes valientes, colaboradores generosos y compañeras y compañeros de camino que han formado parte esencial de esta historia. A todas y todos vosotros deseo expresar mi más sincero agradecimiento por la confianza depositada en mí y en este espacio.
También han existido dificultades. Como sucede en todo proyecto vivo y sostenido durante tantos años, ha habido momentos complejos, cambios, retos y aprendizajes significativos. Con el tiempo he comprendido mejor mis propios límites y la importancia de escucharme, cuidarme y permitir que algunas etapas lleguen a su cierre natural.
No todo ha sido sencillo, pero incluso las experiencias más difíciles me han permitido crecer, revisar prioridades y valorar aún más todo lo positivo y valioso que este camino me ha ofrecido.
Hoy siento que cerrar Alma es, ante todo, un acto de cuidado hacia mí misma y hacia mi vida.
Después de algunos años especialmente intensos en el ámbito personal y de salud, necesito reducir el ritmo, priorizar mi bienestar y avanzar hacia una forma de trabajo más sostenible y respetuosa conmigo misma. Asimismo, deseo dedicar más tiempo a mi familia, amig@s, a mi hogar y a esta nueva etapa vital que estoy construyendo con voluntad y conciencia.
El cierre del local no implica el final del proyecto. Continuaré pasando consulta en un nuevo espacio (a l@s pacientes: os comunicaré con tiempo la ubicación de la nueva consulta) y seguiré impartiendo talleres y actividades en otros lugares que os comunicaré en su momento. Alma cambia de forma, pero su esencia permanece viva.
El centro permanecerá abierto y funcionando con normalidad hasta finales de agosto, manteniendo durante este tiempo las actividades habituales.
Además, durante el mes de agosto convocaré un encuentro de despedida para reunirnos, celebrar el camino recorrido y cerrar esta etapa juntas y juntos.
También compartiré información sobre material, mobiliario y otros objetos del centro que pondré a la venta y que ofreceré en primer lugar a quienes habéis formado parte de la comunidad de Alma, por si alguien desea conservar algún recuerdo de este espacio tan significativo. Lo que permanezca disponible se expondrá posteriormente durante el rastrillo que organizaré en la fiesta de cierre.
Me despido profundamente agradecida. A pesar de las dificultades, Alma ha sido uno de los proyectos más importantes de mi vida. Gracias por cada conversación, cada abrazo, cada aprendizaje, cada muestra de confianza y cada paso compartido.
Deseo de corazón que nuestros caminos vuelvan a encontrarse.
Con afecto,
M. Auxiliadora Ruiz Ruiz
Directora de Alma durante estos años.
Psicoterapeuta, docente, hija, amiga, aprendiz de la vida… y actualmente queriendo dedicar más tiempo y energía a todo eso que también soy…