06/08/2026
¿Por qué un paisaje puede dolernos tanto?
Hay duelos de los que casi nunca hablamos.
Cuando pensamos en el duelo, solemos imaginar la pérdida de una persona. Pero también podemos transitar un duelo por un lugar.
Por un paisaje que ha formado parte de nuestra infancia.
Por él cm sinónimo que recorríamos cada fin de semana.
Por esos árboles y montañas que nos hacían sentir en casa.
Por un bosque lleno de recuerdos.
Hay lugares que no son únicamente lugares. Son parte de nuestra historia, de nuestra identidad y de los momentos que hemos compartido con quienes queremos.
Por eso, cuando ocurre algo como lo que hemos tenido que vivir estas semanas anteriores es normal sentir tristeza, impotencia, rabia o sensaciones ansiosas.
No estás exagerando si te emociona ver cambiar un paisaje que ha formado parte de tu vida.
Porque no solo cambia el entorno. También se remueven recuerdos, vivencias y el vínculo que tenemos con ese lugar. Hay lugares que también forman parte de quiénes somos.
A veces pensamos que estamos llorando un bosque, una sierra, unas montañas. Pero, en realidad, también estamos llorando los recuerdos, las personas y la vida que construimos en él 💔