31/07/2026
👃 Respirar por la boca no siempre es un hábito sin importancia.
Labios abiertos en reposo, ronquidos, respiración oral, babeo nocturno, ojeras o un paladar alto pueden ser señales de que la función respiratoria y orofacial no está desarrollándose de forma adecuada.
Detectarlo a tiempo puede ayudar a prevenir alteraciones en el crecimiento facial, problemas en la mordida, dificultades para masticar, deglutir o articular correctamente, además de mejorar la calidad del sueño y el bienestar del niño.
Desde la logopedia trabajamos para favorecer una respiración nasal adecuada, mejorar el cierre labial, corregir la posición de la lengua, reeducar la deglución y acompañar un desarrollo orofacial equilibrado.
Si identificas varias de estas señales de forma frecuente, una valoración temprana puede marcar la diferencia. 💚